El Blanquinegro se convirtió en el primer semifinalista del Reducido de la Primera B en la edición 2016/17 tras igualar sin goles frente al Calamar en el Bajo Flores. Fue el Marrón quien propuso más que su rival, sobre todo en la complementaria, pero no estuvo fino a la hora de derrotar a un oponente que se apoyó en la ventaja deportiva para quedar a cuatro peldaños de jugar en el Nacional B.
Hubo un primer tiempo donde sendas escuadras se midieron demasiado. Ezequiel Mastrolía tuvo que volar para arruinarle la apertura del marcador a Nahuel Benítez pero luego, el guardameta de Platense, no tuvo más trabajo. Deportivo Riestra quería ser punzante pero solamente llegaba a tres cuartos de campo rival mientras que los de Juan Amador Sánchez apostaban al trabajo por las bandas de Nicolás Morgantini y Luis Quiroga.
Ni bien arrancó la segunda parte, fue el Calamar quien tuvo la más clara del partido. José Vizcarra probó pero no pudo batir a Carlos Morel. Los dirigidos por Jorge Benítez, conociendo el tema de la ventaja deportiva, se replegaron para cuidar el cero en su arco que les abría camino a semifinales. Pero la visita no solo no encontraba el rumbo sino que terminaba equivocándose como cuando el «Chino» se fue expulsado por Pablo Giménez debido a un golpe sin pelota.
Con diez hombres, el Marrón siguió llenando de centros el área rival. El «Popi» como abanderado intentaba encontrar un pase justo para que los de Sánchez conviertan ese gol tan ansiado. En tiempo de descuento lo tuvo Cristian Zarco pero el travesaño se lo negó. El peligro estaba todo en el área del dueño de casa que aguantó bien firme el resultado inicial.
Platense cerró una campaña que raudamente quedará para el olvido. El objetivo, claramente, era el ascenso y estuvo muy lejos de ello. Deportivo Riestra se conformó con el 0 a 0 para seguir con vida en el Reducido. Eso sí, el rival lo tuvo en un arco y hasta pudo dejarlo sin nada con poco. Y eso de la ventaja deportiva no deja de ser un arma de doble filo.