Muñiz fue un hueso duro de roer para Deportivo Paraguayo a pesar de la diferencia de planteles entre uno y otro. El Guaraní se encontró con la ventaja de manera rápida pero el Rayo Rojo supo cómo sobreponerse y logró un empate positivo fuera de casa.
El local (en Liniers) salió mejor y convirtió el primero a través de un cabezazo de Benjamín Giménez. El control del partido fue para el equipo de Cabello aunque la visita consiguió el empate gracias a la intensidad que impuso en el campo: Martínez Espíndola aprovechó una buena presión de Donato Leguizamón y remató al 1-1.
Paraguayo volvió a tomar la posta en el complemento y casi logra otra ventaja en una definición de Ferrario que dio en el palo. El Rayo Rojo aguantó como pudo y logró sacar un punto arruinándole el festejo a su rival de turno.