Año nuevo. Cero nuevo. Deportivo Paraguayo y Claypole aburrieron a los pocos espectadores del estadio Juan Antonio Arias. Definitivamente no ocurrió nada en noventa minutos de juego que sólo dejaron cuatro amarillas y una situación para cada uno.
Los arquero no tuvieron atajadas. Los defensores despejaron demasiadas pelotas. Los mediocampistas no estuvieron creativos y, ni siquiera, a los delanteros les llegaron oportunidades. Hubo sólo dos jugadas peligrosas (una para cada uno): Cueto lo perdió en el área chica para el Tambero mientras que Campi envió su cabezazo por la línea final para el Guaraní.
El empate sin goles dejó una imagen perfecta del partido y las campañas de ambos clubes hablan por sí solas para entender el por qué del resultado.
Tanto Deportivo Paraguayo como Claypole deberán mejorar.