El Gallo se fue de vacaciones con una lapidaria derrota en su casa ante Estudiantes de Río Cuarto que obligó a los dirigentes a meter mano en el equipo antes del pan dulce y la sidra de las fiestas. La lluvia de silbidos que cayó aquella tarde de domingo sobre Arnaldo Sialle significaba claramente el fin de una era y, en ese aspecto, comenzó la búsqueda de un nuevo cuerpo técnico para delinear lo que será el 2020 para uno de los más grandes de oeste. Así fue como estamparon la rúbrica la dupla Sebastián Sibelli y Sergio Lara.
En verdad con pocos pergaminos a la vista para la segunda división del fútbol argentino, el Deportivo Morón apostó a la frescura de Sibelli y el “Chino” Lara para elevar la vara y olvidarse cuanto antes de la jaqueca que le pueda generar que se acerquen los que vienen penando por el fondo de la taba como Nueva Chicago, su primer rival oficial a la hora de la vuelta al ruedo de la Primera Nacional, Barracas Central, Ferro o Mitre de Santiago del Estero.
Post brindis del 31 de diciembre, los profesionales vivirán sus últimas horas de descanso ya que la vuelta al trabajo quedó prevista para el 3 de enero. Dos días más tarde, el Gallo empezará la parte dura de la pretemporada durante una semana en el predio de Calderón y luego llegará una serie de amistosos del cual no se descarta que uno de ellos sea, nada más y nada menos, que frente a Almirante Brown.
Sibelli y Lara darán su puntapié inicial con dos motivos para sonreír. Uno de ellos será que Nicolás Ramírez ya estará a sus órdenes tras la lesión sufrida que lo marginó de la recta final de la primera rueda. La otra es que el Deportivo Morón ya abrochó su primer refuerzo y será el defensor central, Facundo Gómez, proveniente del fútbol chileno y con último paso por La Serena.