El Charro justificó la parda ante Luján con una victoria en el Parque San Martín. Lentamente, la escuadra de Marcelo Straccia trepó peldaños para acercarse a los puestos de Reducido, tras vencer por 1 a 0 a un Carcelero que tuvo la pelota con el resultado en contra pero careció de ideas para llevarse algo del oeste.
General Lamadrid no pudo justificar lo que había hecho el fin de semana pasado. Por momentos fue superado por un Deportivo Merlo que estiró su invicto a nueve fechas. Gran partido del dueño de casa de mitad de cancha hacia adelante para justificar, claramente el resultado, gracias a otra formidable actuación de su arquero, Agustín Baclini.
Israel Roldán ya había demostrado condiciones de sobra en los minutos que le tocó correr en el Campo Municipal de Deportes el domingo próximo pasado. Esta vez, ganándose la titularidad, el mediocampista fue quien manejó las riendas que un equipo que juega para Cristian Fabbiani. Y el «Ogro», con la experiencia de Lanús, Newell´s, River y el fútbol de Rumania en sus hombros, pagó con creces.
Un cabezazo de Fabbiani cuando se terminaba la etapa inicial significó el tanto de la victoria para el Charro. El Carcelero tuvo toda la complementaria para arrimarse a la retaguardia opuesta pero careció de proyectos dentro de la verde gramilla. Pudo llevarse algo por intermedio de Diego Ftacla pero falló el ex Aldosivi y después dependió todo el tiempo de Ezequiel Barabás y lo que pudisen hacer sus botines.
General Lamadrid cerró otra jornada más de su irregular campaña que lo mantiene en vilo no sólo por los promedios sino que, a pesar de la derrota, el conjunto de Horacio Montemurro igual quedó, a seis unidades de un lugar en el Reducido. Deportivo Merlo, en contrapartida, ganó 1 a 0 para continuar con su racha invicta y claramente sueña con ese nueve, que lleva la diez, y que cada partido que pasa se convierte aún más en el emblema del equipo.