En el duelo de tricolores, Colegiales fue ampliamente superior en todos los pasajes del encuentro y se quedó con la victoria por cuatro tantos contra cero en el encuentro jugado en Ing. Maschwitz.
Duelo de necesitados en el partido de Escobar; Armenio, por un lado, sólo pudo convertir un gol en los últimos 8 partidos disputados (contando los encuentros del torneo anterior), mientras que los de Munro, necesitaban con urgencia los tres puntos para salir de los últimos puestos en los promedios.
Ya desde los primeros minutos, la practicidad del «Cole» se hizo notar; firme en defensa, rápido para salir jugando por los costados y apoyándose en sus dos referentes ofensivos (Vazzoler y Altamirano) por los que pasaban todas y cada una de las jugadas ofensivas de la visita. En una de las primeras llegadas, y tras un error defensivo del local, Daniel Monllor sale tarde y comete penal a los 11 minutos, que fue cambiado por gol gracias a un tiro potente de Francisco Vazzoler.
Armenio no pudo acusar recibo del golpe recibido y no podía hacer pie en el campo de juego; carece de identidad futbolística y le cuesta hilvanar jugadas de peligro en el arco rival. Sumado a eso, los locales se quedan con un jugador menos al cierre del primer tiempo; Luciano Nebot recibió una roja directa por agredir a un rival.
Los últimos cuarenta y cinco minutos remarcaron aun mas las falencias de unos y las virtudes de otros; Pulciano Aquino movió el banco buscando variantes para intentar cambiar el resultado adverso, pero no logró su cometido, mientras que el Tricolor nunca bajó la intensidad en ningún momento, lo que le permitió ampliar el marcador en otras tres ocasiones más por intermedio de Lionel Altamirano, Nicolas Martinez Vargaz y Mauro Scatularo.
Los de Munro se llevan una victoria importantísima para seguir escalando posiciones y alejarse de los promedios; el «Verde» deberá trabajar mucho en la semana de cara a lo que viene y tratar de revirtir el mal momento que viene teniendo futbolísticamente hablando.
La nota de color del partido la dió el árbitro del encuentro, Pablo Gimenez; a los 35 minutos del primer tiempo, dió por finalizado el mismo ante la mirada de todos los simpatizantes y jugadores del encuentro. Había calculado mal los minutos y los jueces de línea tuvieron que avisarle para que revierta la determinación tomada. Seguro que para el próximo encuentro, a falta de un reloj llevara dos…