DEFENSORES (VILLA RAMALLO) 0 (1) – ATLÉTICO PARANÁ 0 (1): LA MEJOR VISITA

Defensores de Belgrano de Villa Ramallo avanza en la Copa Argentina y se metió en el cuadro principal de la edición 2019. El Granate igualó sin tantos ante Atlético Paraná en el Salomón Boeseldín pero por el resultado de la ida, donde igualaron 1-1, logró la clasificación ya que convirtió más goles de visitante. El próximo jueves, en el sorteo, conocerá a su nuevo rival.

En el Estadio Salomón Boeseldín de Villa Ramallo, Defensores de Belgrano actuaba de local ante Atlético Paraná en el marco de la revancha pertinente a la segunda ronda de Copa Argentina para los del Federal A. Tras el 1-1 en la ida, el Granate quería sortear con éxito la serie ante su gente mientras que el Gato sabía que precisaba, al menos, un grito para seguir con chances clasificatorias.

El partido fue, en su mayoría, parejo y cerrado, con pocas situaciones de peligro en las áreas contrarias y mucho reparto de pelota. Atlético Paraná lograría convertir en los primeros minutos por intermedio de Sergio Chitero pero el mismo sería anulado por posición ilícita. La de mayor claridad para el local durante los 45 minutos iniciales estuvo a cargo de Leonardo Mignaco con un cabezazo que no llegó a destino.

En la complementaria, los de Entre Ríos tomaron la iniciativa obligados por el resultado. Defensores aguantaba en su campo y buscaba sentenciar la historia con una contra aprovechándose de los espacios cedidos por su rival. Lo cierto es que el tiempo fue transcurriendo y, más allá de algún remate lejano, las asociaciones colectivas o las jugadas de gran riesgo no llegarían, sentenciándose el 0-0 en el marcador.

De esta manera, y gracias al gol conseguido como visitante en el primer encuentro, a Defensores de Belgrano le alcanzó para eliminar a Atlético Paraná y clasificarse al cuadro principal de la Copa Argentina 2019. El próximo jueves, en el sorteo a realizarse en el predio de Ezeiza, el Granate conocerá a su rival de 32°.

Acerca de Lautaro Castiglioni 5483 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.