Hay dolores que superan ampliamente lo deportivo y, más aún, cuando en la familia falta alguien. Hace exactamente 15 años, el Dragón perdía a un joven hincha en cancha de Huracán tras la brutal represión de la policía después de que Chacarita venciera al elenco del Bajo Núñez por penales y lo condenara al descenso.
Por cercanía, por roce, por la clase de partido que se disputaba, las chances de incidentes eran notablemente amplias. Considerado de alto riesgo por los organismos de seguridad, Defensores de Belgrano ocupó la cabecera que utilizaban los visitantes mientras que el Funebrero se albergó en la local.
Se trató claramente de una contienda plagada de rispideces que debió dirimirse a través de los penales. Los guantes de Jorge Vivaldo condenaron al descenso al equipo de Oscar Martínez que ese mediodía formó con Rodrigo Llinás, Cristian Vella, Juan Fontana, Marcelo Torres Mozzoni, Gonzalo Daniele, Leonel Unyicio, Gonzalo Gaitán, Cristian Pellerano, Matías Oyola, Leandro Pekarnik y Carlos Yaqué.
Cuando culminó el encuentro, empezó la gresca. La policía con los hinchas de Defensores de Belgrano se trenzaron en la tribuna y continuó luego en las afueras del «Palacio» Tomás Adolfo Ducó. Los primeros datos que arrojaron fueron 20 detenidos, siete policías heridos, y algunos simpatizantes trasladados al hospital. Lo que nadie contó fue que, tras la golpiza, Fernando Blanco terminó en coma con coágulo cerebral.
Los efectivos adujeron que el joven de 17 años intentó escapar del móvil y dio la cabeza contra el cordón de la vereda. La justicia que es ciega, sordo, y muda culpó al conductor de la camioneta de la Federal por la imprudencia de conducir cuando las puertas aún estaban cerradas.
Fernando falleció dos días más tarde, un 27 de junio, en verdad ya había pasado 48 horas en coma. Su último aliento fue en la cancha, siguiendo a su Defensores de Belgrano querido. Otra muerte tan absurda como despreciable por el fútbol y por el accionar desmedido de las fuerzas de seguridad que ya cumple 15 años pero que, a su vez, quedará eternizada en el recuerdo de todos.