Defensores y Temperley hicieron lo posible para ganar su duelo postergado en el Bajo Nuñez pero la suerte no estuvo en ninguno de los dos bandos. Por momentos, fue un partido intenso y por otros, un tanto monótomo. Los dos contaron con situaciones claras y dominaron un tiempo cada uno. Fue un empate en cero que pudo ser de cualquier aunque no fue de nadie.
El control de la primera mitad lo tuvo el Dragón que, a través de la tenencia de la pelota, dominó a su rival en gran parte de esa etapa y llegó con peligro al arco defendido por Matías Castro. Ezequiel Aguirre (en tres ocasiones), Nahuel Peralta y Saúl Nelle (en el travesaño) se perdieron la apertura del marcador y crearon las más claras de los cuarenta y cinco iniciales. El dueño de casa mereció algo más ante un Gasolero que aguantó como pudo y se acercó poco al arco de Maximiliano Velazco.
La visita salió de otra manera al complemento y el arquero rojinegro debió trabajar más de la cuenta. No fueron muchas oportunidades del equipo dirigido por Cristian Aldirico pero ocasionaron una alerta en el local. Ramiro Costa no logró definir después de amagar al arquero y, sobre el final, Santiago Giordana desperdició una bola perdida en el área chica ante una estupenda atajada de Velazco a puro reflejos. Los hombres de Fabián Nardozza sufrieron la lesión del Topo Aguirre y solo lastimaron con un tiro desviado y cruzado de Diego Dorregaray.
El empate fue justo pero tanto Defensores como Temperley merecieron convertir goles por las chances claras que armaron. El cero a cero demostró la buena actuación de los dos arqueros y la puntería desviada de ambos equipos.