
Los hinchas de Marruecos dieron cátedra y se mimetizaron con sus jugadores en un día para la historia del deporte marroquí por su primera clasificación a cuartos de final en una Copa del Mundo. Dentro del estadio Education City, los futbolistas dejaron el alma pero, ´afuera´, en las tribunas los fanáticos se destacaron por su ensordecedor e inagotable.
Casi veinte mil hinchas ´genuinos´ de los Leones del Atlas. Una locura. Alentaron desde la previa del encuentro con bombos, clásicos cánticos y silbidos en todo momento cuando los españoles controlaban la pelota. No se cansaron nunca.
Los músicos y dueños de los tambores no se detuvieron jamás. Pum, pum, pum, pum, pum. Al ritmo de la melodía marroquí y sus tradicionales canciones. Hasta tuvieron un tiempo de coreografía de una cabecera a la otra con ruido de tambor de un lado y respuesta con gritos del otro.
El delirio fue total después del histórico penal de Hakimi y la alegría se convirtió en eterna. Marruecos ganó en la cancha y en las tribunas con aproximadamente 20 mil almas que no cesaron con el aliento durante los más de 120 minutos. ¡De lo mejor en Qatar 2022!