La Selección Boliviana de Fútbol igualó uno a uno ante su par de Curazao en el primero de los dos amistosos que enfrentan a estos conjuntos americanos durante la actual Fecha FIFA. Mauricio Soria combinó experiencia con juventud para empezar a moldear a la Verde de cara a las próximas Eliminatorias Sudamericanas ante un rival para nada despreciable.
Fútbol amistoso de Selecciones en el Estadio Ergilio Hato de Willemstad, capital curazoleña, allí donde el primer equipo de Bolivia visitó a su par de Curazao, territorio autónomo neerlandés ubicado en el sur del Mar Caribe. El conjunto local, conducido por Remko Bicentini, se presentaba ante su gente luego de realizar un proceso entre Mundiales muy positivo con el apoyo de Patrick Kluivert (quien hasta fue entrenador): Curazao fue Campeón de la última Copa Caribe 2017 y también realizó una buena Eliminatoria, avanzó dos rondas dentro de la Concacaf y se terminó quedando fuera de la Fase de Grupos cayendo dos veces por uno a cero ante El Salvador finalizando en el puesto 16 sobre 35 equipos.
En tanto Bolivia finalizó anteúltimo durante el camino a Rusia para los conjuntos de Conmebol, ganando solo cuatro de los dieciocho cotejos disputados. Pero la ilusión Verde siempre está ahí, por eso Mauricio Soria continúa su proceso al mando del primero equipo preparándose para lo que vendrá.
El cotejo fue discreto en su inicio, con pocas situaciones de gol y sin un dominador claro. Curazao rompió la tensión del cero pasada la media hora, luego que van Kessel ganara en velocidad iniciando el contragolpe tras el saque largo de Eloy Room; Elson Hooi recibió por derecha metiéndose al área visitante y tocando al centro para que el propio Gino van Kessel dispare con pierna derecha a gol superando la volada de Carlos Lampe. Ganaba el local.
La parda boliviana llegaría pasado el minuto veinte del complemento, Bruno Miranda recibió la buena combinación de pases tocando con Juan Carlos Arce, quien sin dudarlo en posición de diez habilitó la proyección por derecha de Danny Bejarano; el jugador del Panetolikos griego lanzó el centro que Darryl Lachman terminó impulsando involuntariamente contra su propia meta. Uno iguales.
En lo que quedó de match fue Curazao quien tuvo la opción más clara para ganarlo, sin embargo Carlos Lampe se lució quedándose con un clarísimo mano a mano ante Gevaro Nepomuceno. No hubo tiempo para más, la parda resultó inamovible.
Ahora ambos equipos volverán a verse las caras el próximo lunes nuevamente en Willemstad.