Los dos representantes de Concacaf en Italia 90 llegaban marcados como parte de los elencos más débiles de la Copa del Mundo. Sin embargo, un día después de la goleada que sufrió Estados Unidos, el seleccionado Tico dio la nota y derrotó por 1 a 0 al Ejército de Tartán en Génova. Y si bien algún centroamericano se habrá serivo un scotch, el festejo a orillas del Mar Caribe fue sin dudas con muchísimos litros de guaro bien autóctono.
En los alrededores del Luigi Ferraris reinaba una sola inquietud previo al encuentro que cerraría la fecha inicial del grupo C: «¿Cuántos tantos le encajarían a Costa Rica?». Y, a decir verdad, por cómo arrancó el partido muchos habrán justificado esa pregunta. A los 50 segundos, Luis Gabelo Conejo tuvo que revolcarse por el césped para cortar un magistra desborde a pura velocidad del ex Celtic, Alan McInally.
Los ticos pasaron ese sofocón y hasta le metieron un susto a los europeos cuando, a los 6 minutos del primer tiempo, Juan Cayasso sacó un bombazo de media distancia que se fue besando el parante izquierdo de la cueva defendida por el histórico Jim Leighton. El resto, sin dudas, fue del Ejército de Tartán. Lo tuvo el capitán, Roy Aitken con un zapatazo que careció de puntería, y la más clara pasó por los pies de Mo Johnston que fusiló a Conejo y encontró la notable respuesta del uno centroamericano.
Escocia no se desesperaba. Jugaba con la soberbia de suponer que en cualquier momento llegaría el tanto de la tranquilidad. Pero quien sorprendió fue Costa Rica. Iban 3 del segundo tiempo y los chicos de Bora Milutinovic se convirtieron en grandes rápidamente. Héctor Marchena trepó por banda derecha, levantó la cabeza y al ver que no encontraba pase encaró en diagonal hacia el área grande. En el momento preciso, el número diecinueve tocó para Claudio Jara quien no dudó siquiera un instante y descargó de taco para la solitaria entrada de Cayasso. Y el delantero de Limón, aprovechando que Alex McLeish habilitó a todos quedando estacado en el fondo, tocó sutilmente para inflar las redes y dejar boquiabierto al globo terráqueo entero.
Con el 1 a 0, los ticos se replegaron. Para ellos eso era la vuelta olímpica, la medalla de oro, y mucho más. El Ejército de Tartán intentó jugar tranquilo pero se dio cuenta que no estaba en sintonía y que frente suyo, encima, había una muralla. McInally cabeceó desviado a media hora para el final. Un rato más tarde, los de Andy Roxburgh contaron con su chance más clara pero Conejo le tapó un violento remate a Paul McStay y, en el rebote, Marchena se tiró al piso para desviar un zapatazo de Johnston. Había que dejar la piel para cuidar el triunfo.
Con el reloj en su contra, Escocia llenó de dentros el área rival buscando la altura de sus atacantes. El técnico probó hasta sumando un delantero más pero no hubo caso. Los británicos se habrán pedido un whisky para ahogar sus penas. Costa Rica, en cambio, hizo su debut absoluto en una Copa del Mundo y ganó 1 a 0. Italia 90 ya empezaba a saborearse con una buena medida de guaro bien latino.
COSTA RICA (1) – Conejo; Flores, González, Chaves, Montero; Chavarría, Ramírez, Gómez, Marchena; Jara y Cayasso. DT: Bora Milutinovic.
ESCOCIA (0) – Leighton; McLeish, Gough, Malpas, McPherson; McStay, Bett, Aitken, McCall; Johnston y McInally. DT: Andy Roxburgh.
ESTADIO: LUIGI FERRARIS (Génova)
GOL: 3´ST Cayasso (C)
ÁRBITRO: Juan Carlos Loustau (Argentina)