México trabajar más de lo pensado para doblegar a Haití en las semifinales de la Copa Oro. Sin goles al cabo de los 90 minutos, la definición se trasladó al tiempo extra donde los de Gerardo Martino encontraron la ventaja gracias a un penal convertido por Raúl Jimenez. En la final, el Tri se medirá con el vencedor de Jamaica-Estados Unidos.
En el Estadio de la Universidad de Phoenix, la primera semifinal de la Copa Oro tenía lugar. Por un lado, el siempre protagonista México que llegaba a esta instancia tras eliminar por penales a Costa Rica; por el otro, el equipo sensación del torneo, Haití, quienes habían vencido en todos sus juegos previos y querían dar la gran sorpresa.
La primera mitad resultaría pareja y cerrada. México se hizo de la posesión de pelota pero no supo como romper el candado defensivo impuesto por Haití para llegar al arco contrario con claridad. La única ocasión de peligro sucedió a los 15 minutos con un córner desde la izquierda, una mala salida de Johny Placide y un tiro desviado de Raúl Jiménez.
En la complementaria, la historia sucedería de la misma manera. El conjunto de Gerardo Martino buscaba por todos lados pero no lograba derrotar a la férrea defensa de sus rivales. Así, el Tri generaría sus ocasiones más nítidas por intermedio de la pelota parada, contando con un remate alto de Carlos Salcedo tras un córner y un tiro libre ejecutado por Andrés Guardado, salvado por Placide.
Los 90 minutos regulares llegaban a su fin y el tiempo extra era forzado. Apenas comenzado, México contaría con una inmejorable ocasión para pasar al frente cuando, al minuto, el juez sancionaría una infracción de Hervé Bazile sobre Jiménez dentro del área, significando penal que el propio Jiménez ejecutaría, definiendo suave y a un palo para cantar el 1-0.
En desventaja, el elenco de Marc Collat se vio obligado a cambiar su estrategia, debiendo salir a atacar. Esto favorecería a los mexicanos quienes, tranquilos y con más espacios, conseguirían pasar los últimos minutos del juego sin sufrir mayores complicaciones. Hasta contaron con oportunidades para ampliar como un remate de Jiménez apenas alto; un desborde de Rodolfo Pizarro y un disparo salvado por Placide; y un increíble fallo de Luis Montes, definiendo en el área chica sin oposición y con el arquero vencido pero tirándola por encima del horizontal.
Haití, en la única ocasión que logró desarrollar, paralizaría más de un corazón dado que Mikaël Cantave sacó un tiro colocado que rebotó en el travesaño. No hubo tiempo para más alegrías, fue victoria para el Tri por la mínima para clasificarse a la final donde aguardará por el vencedor de Jamaica-Estados Unidos.