Pudo ser un papelón pero Jurgen Klopp tenía todo controlado. Los Reds se metieron en cuartos de final de la EFL Cup tras vencer por 2 a 0 a los Liliywhites de Lancashire. Los aplausos también fueron para el club que milita en la Championship y que le dio flor de susto en el capítulo inicial a los de Merseyside.
Antes de la media hora inicial, Preston North End estuvo cerca de dar el batacazo en la Copa de la Liga. Primero lo tuvo Brad Potts que mano a mano no pudo vulnerar al español Adrián. Luego, el arquero de Liverpool fue clave al taparle un bombazo al irlandés Sean Maguire. El rebote quedó vivo pero Neco Williams se lo sacó en la línea a Ryan Ledson.
Después de salvarse milagrosamente, los de Kloop reaccionaron y dominaron en la complementaria. Camino al entretiempo, el Deepdale se hundió en aplausos para el dueño de casa que estaba jugando un partidazo. Sin embargo, los del escocés Frankie Mc Avoy no lo pudieron aguantar y terminaron entregándose a lo que todos esperaban.
Pasado el cuarto de hora, el galés Williams recibió un pase de media cancha, metió un centro desde la derecha, y Takumi Minamino marcó el 1 a 0. Después del gol del japonés hubo un rato de intrascendencia hasta que, cerca del cierre, llegó una obra maestra y tal vez uno de los mejores tantos del siglo.
Iban 38 minutos de la complementaria cuando los Reds metieron una réplica que, en primera instancia, se la negó el travesaño. No obstante la pelota quedó viva, Declan Rudd estaba descolocado, y el Divock Origi dibujó una delicia en el área chica. El belga, con la pelota a sus espaldas, ensayó un taco que pasó por encima suyo y del arquero rival para poner cifras definitivas en Lancashire.
Preston North End hizo un primer tiempo maravilloso y digno de los aplausos recibidos. En la complementaria, Liverpool sacó a relucir su calidad y su nivel de Premier League. Sin brillar ganó 2 a 0 y se metió en la siguiente instancia de la Copa de la Liga en Inglaterra.
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