Ecuador la tenía difícil en Glendale, Arizona: perdía por 2 a 0 ante Perú y no daba pie con bola pero un gol sobre el final del primer tiempo y uno al comienzo del complemento le dieron el empate y la vida necesaria para soñar con la clasificación a octavos de final de la Copa América Centenario. Los peruanos tenían controlado el partido aunque no le alcanzó la diferencia obtenida y ahora tendrá que ganarle a Brasil para pasar de fase.
El arranque para los dirigidos por el Tigre Gareca fue arrollador. A los cuatro minutos, Cueva hizo una jugada individual y con un poco fortuna pasó ante la marca de dos hombres para la definición del 1 a 0 con un toque al costado de Domínguez. Ocho minutos después, Flores sorprendió nuevamente a la defensa de la Tri y una media vuelta impensada descolocó a su arquero que no tuvo chance de desviar esa pelota. Los rojiblancos fueron mejores durante la primera etapa pero Ecuador encontró agua en el desierto sobre el final. Enner Valencia paró una pelota de pecho en el área y definió fuerte a la red para el descuento aliviador.
Ese gol en el epílogo de los cuarenta y cinco iniciales le dio esperanza a los hombres de Gustavo Quinteros y en el comienzo del complemento empató con un gran gol: jugada colectiva magnífica que culminó con un pase de Montero a los pies de Bolaños quien solo empujó el esférico al arco de Gallese. Los ecuatorianos mejoraron su nivel y contaron con algunas chances mientras que los peruanos también tuvieron las suyas. Realmente se vivió como un encuentro definitorio y se transformó en unos de los más atractivos de la Copa hasta aquí. Los azules y amarillos se quedaron con diez por la expulsión de Achilier aunque no serviría de mucho para su rival porque la roja fue al término del segundo tiempo.
El beneficiado de este empate es claramente Ecuador que, a pesar de estar tercero con dos puntos (a 2 de Brasil y Perú), enfrentará al más débil del Grupo, Haití y una victoria abultada lo dejará casi adentro de los octavos. En cambio, Perú tendrá la dura tarea de enfrentar a la Verde Amarelha y la obligación de ganar para no depender de otro resultado. La igualdad le permite a la «Tri» tomar un poco de color.