Las advertencias sobre la zona peligrosa del Centro de Entrenamiento del Fluminense eran ciertas. Ese tipo de comentarios no son en vano. El mediodía de Río de Janeiro tuvo un tinte de «película». La Selección entrenó en el predio del club Tricolor que se encuentra a menos de un kilómetro de la famosa ‘Ciudad de Dios», favela conocida por una película brasileña.
Esa información fue comprobada por varios periodistas incluído el enviado de Vermouth Deportivo. La ubicación del lugar donde practicó la selección no es fácil de encontrar y a veces un mal movimiento puede generar un dolor de cabeza. El auto que llevaba a los corresponsales se metió por un camino incorrecto y desde unas casas humildes y habitadas aparecieron dos hombres armados (uno con un fusil y otro, con una pistola). La actitud de los «malandras» se activó como un método de defensa y desafiante ante los desconocidos. El hecho no pasó a mayores aunque la velocidad para escapar evitó cualquier tipo de contacto con los dos muchachos. Escombros, calles de tierras y chanchos en las calles se visualizaban durante la salida del barrio humilde.
Según unos taxistas, esa zona es extremadamente peligrosa aunque las hostilidades bajaron en esta época ante la presencia de la Copa América. «Los tiros son normales», contaron.
Los millones de dólares que valen los jugadores de la Selección Argentina entrenaron cerca de uno de los lugares más pobres de Río de Janeiro. Los contrastes que permiten la Copa América y los peligros que conllevan.