El histórico pívot ya se encuentra en tratamiento y está recibiendo los mejores cuidados posibles en Atlanta, según un comunicado de la liga en conjunto con su familia.
Reconocido por su famoso “no, no, no” mientras movía el dedo índice cuando taponaba a un rival intentaba una canasta en su presencia, Dikembe Mutombo buscará ahora decirle que “no” al cáncer. Y es que este sábado, la NBA sacó un comunicado en el que confirmó que el ex pívot de 56 años se encuentra en tratamiento para combatir un tumor cerebral.
La liga hizo el anuncio sin revelar más detalles, salvo que está hospitalizado en Atlanta, donde reside, con buen ánimo y que en todo momento respetará tanto la privacidad del jugador como la de su familia. El comisionado de la NBA, Adam Silver, no tardó en enviarle un mensaje de ánimo a quien supo ser uno de los mejores defensores de la historia: “Nuestros pensamientos y oraciones están con Dikembe, uno de los grandes humanitarios del mundo”.
Mutombo fue seleccionado por Denver Nuggets en el cuarto puesto del Draft de 1991 tras su paso por la Universidad de Georgetown. La franquicia de Colorado fue el primero de los seis equipos en los que jugó durante 18 temporadas: Atlanta Hawks, Philadelphia 76ers, New Jersey Nets, New York Knicks y Houston Rockets. Además, fue reconocido en cuatro oportunidades como el Jugador Defensivo del Año (1995, 1997, 1998 y 2001), un récord que solamente comparte con el también retirado Ben Wallace.
Entre otros logros, el congoleño nacionalizado estadounidense fue seleccionado ocho veces para el All-Star e ingresó en 2015 al Salón de la Fama por una carrera en la que promedió 9.8 puntos, 10.3 rebotes y 2.8 tapones por partido. Es el segundo jugador con más tapas (3.289) en la historia de la liga, tan solo por detrás de otros histórico pívot africano, el nigeriano Hakeem Olajuwon (3.830).
Tras su carrera como jugador, Mutombo se desempeñó como embajador del deporte, particularmente en el desarrollo de la Basketball Africa League, que completó su segunda temporada en mayo y que tiene como objetivo darle visibilidad a las jóvenes promesas ocultas que habitan el continente.