Boca Juniors viajó a Tucumán con un equipo alternativo pensando en el duelo ante Patronato por la Copa Argentina del miércoles y la jugada le salió bien a Sebastián Battaglia. ¿Alternativo? No creo pero con jugadores de pocos minutos. El Xeneize completó un gran primer tiempo en el que consiguió la diferencia frente a Atlético Tucumán y la aguantó en un complemento con suspenso.
La etapa inicial fue completamente del conjunto de la Ribera que siempre pensó en el arco de enfrente y no le dio ninguna chance de dominar el encuentro al Decano. La visita derribó el cero a los diez minutos con una gran mediavuelta de Lisandro López a la salida de un córner y luego de varios rebotes en el área. El gol le dio tranquilidad al club de azul y oro, y le ayudó a conseguir el segundo de Rodrigo Montes: jugada de Cristian Pavón por izquierda, centro atrás y aparición solitaria del «joven» mediocampista para el 2-0. Los tucumanos no tuvieron demasiada resistencia ni tampoco ideas en el ataque.
A los hombres de De Felippe no les quedó otra que adelantarse en el terreno de juego en el complemento. El dueño de casa logró de casualidad el descuento gracias a un gol en contra de Lisandro López en el área chica y presionó de manera inofensiva en territorio enemigo. El visitante aprovechó los espacios de un equipo más adelantado con varias jugadas de riesgo pero el arquero Cristian Lucchetti impidió un marcador más abultado en reiteradas ocasiones.
Sebastián Battaglia acumuló una victoria más en su etapa como entrenador de Boca Juniors y obtuvo un triunfo para seguir escalando en la tabla de posiciones de la Liga Profesional de Fútbol. En el desarrollo total del juego, el Xeneize mereció los tres puntos en el José Fierro.