Con su gente y un Julián Álvarez brillante, el Millonario tuvo su fiesta Monumental

El día que volvió el público al Monumental, River vivió una fiesta y se quedó con un nuevo Superclásico. Dos goles de Julián Álvarez le dieron los 3 puntos y la punta al elenco de Marcelo Gallardo, quien fue sumamente superior a Boca durante gran parte del cotejo.

River vivió una jornada inolvidable. En el regreso de sus hinchas a la cancha -bajo la polémica por superar de forma notoria el 50% de aforo permitido-, el Millonario tuvo su fiesta con triunfo categórico ante Boca en un nuevo Superclásico.

Si bien la historia había comenzado de forma pareja, con River manejando la posesión de la pelota y Boca buscando lastimar a través de la velocidad de sus jugadores, el juego cambiaría rotundamente cuando, a los 15 minutos, Marcos Rojo vio la tarjeta roja por doble amonestación al cometer dos faltas que Fernando Rapallini no perdonó y condicionó a los suyos.

Sebastián Battaglia debió reorganizar su defensa, quitando de la cancha a uno de sus creativos, Edwin Cardona. A partir de allí, el dominio de River fue total. El Millonario tomó la iniciativa y fue al ataque, encontrando la primera recompensa a los 25 minutos con un disparo de larga distancia de Julián Álvarez que sorprendió a Agustín Rossi y se coló en la red para el 1-0.

Segundos después Boca pudo haber empatado con un remate de Luis Advíncula que se perdería apenas por encima del travesaño. Pero aquel intento tan sólo fue un espejismo ya que todo le correspondía a los locales, quienes se acercaban constantemente a zona enemiga.

A falta de 3 minutos para el descanso, River sacaría dos de ventaja para terminar el primer tiempo con mayor tranquilidad: un error en la salida de Rossi le permitió a Milton Casco filtrar un pase para Santiago Simon y éste colocó un centro rasante para la aparición goleadora de Álvarez, definiendo con la cara interna de su botín y poniéndola junto al poste.

Lejos de cambiar la dinámica durante la complementaria, la diferencia entre unos y otros en el juego se acrecentó. River manejaba a placer el encuentro y seguía creando ocasiones para una mayor diferencia. Lo tuvo Jorge Carrascal con un mano a mano donde intentó picarla y contuvo Rossi. Simón hizo lo propio con un disparo dentro del área que pasaría junto a un poste. Fabrizio Angileri remataría de volea tras un córner pero el palo le evitaría su alegría.

Los minutos pasaban, la gente vivía su fiesta en las tribunas mientras que los jugadores respondían dentro del campo de juego. Los 3 puntos para el Millonario no corrían ningún tipo de riesgo y Franco Armani era un espectador dentro del campo. Recién en el último suspiro, un cabezazo de Carlos Zambrano le daría el descuento al Xeneize para decorar el marcador final en 2-1 cuando la distancia de ambos fue mucho más.

El partido de terminó con el pitazo de Fernando Rapallini y jugadores e hinchas terminaron festejando la conquista del Superclásico. Así, River vuelve a ganarle a Boca en el Monumental por torneos locales luego de 11 años y, de paso, subirse a lo más alto del campeonato hasta que juegue Talleres.

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Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.