Los Ilicitanos lo ganaban y daban el golpe pero el merengue lo dio vuelta con un jugador menos y avanzó a los cuartos de final de la Copa del Rey.
Durísimo partido en Alicante para el Real Madrid. Elche mordió en todos lados con mucha presión planteando un tramite muy físico y los de Ancelotti por momentos no supieron resolverlo. Necesitaron del tiempo suplementario y de la motivación de estar abajo en el marcador para sacar boleto a la siguiente instancia.
En el primer tiempo, lógicamente el conjunto visitante intentó llevar las riendas del partido pero se encontró con un equipo local muy duro que con mucha presión hizo un partido muy complicado. Lo más claro de los primeros 45 minutos fueron remates desviados de Eduardo Camavinga y Vinicius y un buscapié en el área que Lucas Vázquez no llegó a empujar.
El complemento estuvo lejos de ser distinto porque Elche planteó la misma intensidad y orden y el Real Madrid no supo que hacer, aunque estuvo cerca de ganarlo sobre el final. Los ingresos de Casemiro, Luka Modric e Isco aportaron un crecimiento en el juego y de hecho el brasileño tuvo en su disparo el triunfo pero lo desvió al tiro de esquina muy bien el arquero argentino Axel Werner. No hubo diferencias en el marcador en el tiempo regular.
El durísimo partido del elenco dirigido por Francisco Rodríguez forzó el tiempo suplementario y casi da el batacazo. Tuvo oportunidades, primero un tiro libre ejecutado por Gerard Gumbau que sacó Andriy Lunin y luego marcó el 1 a 0 con un disparo del ingresado Gonzalo Verdú en un rebote de una pelota parada. Con un jugador menos por la expulsión de Marcelo, el Merengue tenía que demostrar carácter y lo hizo. Primero lo igualó Isco y el 2 a 1 lo marcó Eden Hazard eludiendo a Werner con una gran definición para demostrar que el Supercampeón español da pelea en todos los frentes.