COMUNICACIONES 5 – COLEGIALES 0: LOS DEJÓ CINCOMUNICADOS

El Cartero aplastó al Tricolor de Munro en el Alfredo Ramos. Literal, rutilante, inapelable por donde se lo mire. El 5 a 0 que le propinó el conjunto de Jorge Vivaldo al de Marcelo Saralegui incluso fue demasiado precio en la tarde de Agronomía donde el local vivió una verdadera fiesta del fútbol.

Preguntar si Comunicaciones jugó bien y Colegiales mal es como descifrar qué estuvo primero, si el huevo o la gallina. Es cierto que el dueño de casa estuvo firme en todas sus líneas y su atención en cada pelota lo llevó a no titubear para mantener la cima del campeonato. También es verdad que la visita falló por doquier, que salió perdiendo moralmente desde el vestuario e incluso cometió horrores que se transformaron en un gran llamado de atención de cara al futuro.

A los tres minutos de iniciado el partido el Cartero ya había desperdiciado dos oportunidades netas de gol el máximo anotador del campeonato, Maximiliano Zárate. La primera fue tras el silbatazo inicial de Rodrigo Pafundi. Los del «Flaco» Vivaldo llegaron con total normalidad a enviar un centro al corazón del área que el centrodelantero no llegó a empujar. Rápidamente contó con la siguiente chance que dilapidó increíblemente por arriba del travesaño tras una excelente asistencia de Federico Barrionuevo.

Comunicaciones merecía estar en ventaja porque su rival no cruzaba la mitad de la cancha y todo sucedía en el arco opuesto a las vías del Ferrocarril Urquiza. Al cuarto de hora, Nahuel Estévez ingenió una maravillosa salida por derecha y le sirvió la conquista a Zárate que abajo de los tres palos no falló para poner el 1 a 0. Colegiales no sintió el cachetazo y cuando sacó del medio perdió la pelota otra vez para que Barrionuevo estuviese cerca de estirar la diferencia con un disparo a colocar que terminó perdiéndose cerca del poste izquierdo de Marcos Jara.

La fórmula del primer gol se repitió a los 38 minutos de la etapa inicial. La asistencia exquisita de Estévez fue a los pies de Javier Vatter que también se filtraba entre la fatídica tarde de los centrales del Tricolor sin ningún problema para acariciar el esférico y poner el 2 a 0. Y si no se fueron al descanso con un tanto más fue porque Barrionuevo no estuvo fino en una posición ideal cuando se apagaban las luces de la primera parte. Claro que si hubiese sido un 3 a 0 también era poco para una contienda donde el Cartero fue el único equipo en cancha.

Pero la justicia no tardó en aparecer por Agronomía. En la complementaria, Germán Mendoza le sacó el tercero en la línea al eterno Lucas Banegas y, en la jugada siguiente, Zárate no llegó a soplar un centro de Vatter. Sin embargo el delantero tuvo revancha por partida doble. A los 12 minutos Barrionuevo apiló rivales y descargó para Vatter que se tomó todo el tiempo del mundo pero no pudo meterla adentro por las reacciones sobrehumanas del fondo de Colegiales. No obstante la pelota quedó boyando y Zárate no perdonó para clavar el 3 a 0.

Antes de la media hora final llegó el cuarto grito de la tarde. Se trató de un tanto de fútbol playa que demostró prácticamente lo que fue el partido. Estévez levantó la pelota del suelo y se la cedió al gran goleador de la tarde que con un potente disparo dejó sin reacción a Jara. Y a los 17 un cabezazo de Agustín Cattáneo significó el 5 a 0 que sería inamovible en el Alfredo Ramos.

Los de Saralegui recién intentó atacar cuando su oponente sacó el pie del acelerador pero tampoco llegó con claridad a la meta de Sebastián Giovini. El dueño de casa se relajó, trató de conseguir un tanto más pero sin desesperarse. Tal vez lo pudo hacer Tomás Asprea en un mano a mano pero adelantó demasiado la pelota.

Comunicaciones se paseó en su casa y goleó por 5 a 0 a un Colegiales desdibujado por donde se lo mire. Posiblemente la diferencia tuvo que haber sido mayor pero tuvieron piedad frente a un equipo incomunicado entre sus líneas y con deficiencias excesivas para la categoría.

Acerca de Marcelo Patroncini 24420 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.