Las últimas horas fueron calientes por Peña y Arenales con la salida de Claudio Vivas tras una campaña muy irregular pero como buscando un golpe de efecto fue que se selló en estás últimas horas la vuelta de Javier Sanguinetti al banco del Taladro. Con la vuelta del ex- defensor es que el conjunto del sur buscará recuperar terreno.
Si algo tuvo el buen ciclo del Archu es que la vara estaba alta porque con un porcentaje del casi 50 % de los puntos producto de 17 triunfos, 17 empates y 12 caídas en sus 46 partidos dirigidos fue que el Taladro se estableció, no hace mucho, como uno de los mejores equipos del fútbol argentino. Su mejor participación fue en la Copa Maradona dónde el Taladro llegó hasta la final ante Boca en San Juan dónde cayó por penales. La promoción de varios juveniles fue uno de los puntos altos. Luego terminó marchandose y recaló en Newell’s. El conjunto banfileño transcurrió el ciclo de Vivas con triunfos en la Bombonera como el Monumental pero sin poder asentarse o encontrar una regularidad fue que tras la caída en Liniers ante Vélez valió su salida. Que mejor que la vuelta de un hijo pródigo de la casa como fue Sanguinetti.
En la nueva etapa tendrá el desafío de levantar la moral de un equipo que está lejos en la tabla de las Copas y necesita sumar para no complicarse en las futuras campañas con el bendito promedio. Sanguinetti llega en un momento donde como en el Taladro tuvo un buen impacto inicial y terminó saliendo por la falta de resultados en el Parque Independencia. A los Cruz, Ursi, Enrique al que el Archu conoce bien será que buscará encontrar estabilidad y porque no la linda revancha de alcanzar la gloria como aquella vez en San Juan dónde estuvo tan cerquita.
