El Naranja tenía en el bolsillo, en la maleta, y prácticamente en el avión de regreso a Texas los tres puntos en la noche del miércoles. Los del uruguayo Tab Ramos ganaban por la mínima en Denver, pero los Rapids, en la agonía del pleito, consiguieron el 1 a 1 decisivo que privó a la visita de acercarse aún más a los puestos de vanguardia.
Houston Dynamo recuperó la memoria y empezó a hacer muy bien las cosas en la MLS. Sin embargo no todo podía ser color de rosa para los anaranjados que llegaban al Dick´s Goods Park con tres victorias en fila. Colorado, que probó más y no merecía perder, demostró la importancia de no bajar los brazos hasta el silbatazo final y así evitó una dolorosa caída en casa.
Era una contienda palgada de contrastes. El local, peleado con el triunfo, la visita envalentonada por los resultados favorables, y el calendario encima que comenzaba a apretar los objetivos de ambos. Más allá de eso, y tal como se afirmó anteriormente, los de Robin Fraser no hicieron mal las cosas por lo cual quedarse con los bolsillos vacíos hubiese sido un castigo supremo.
Colorado arrancó mejor el partido. Kei Kamara, el hombre de Sierra Leona, estrelló un remate en el travesaño ante la atónita y pasiva mirada de un adelantado Marko Maric. Pasado el cuarto de hora, tampoco supieron como romper el cero en una conta de tres contra uno que pasó por Younes Namli, luego por Samuel Vines, y finalmente, el africano acabó sacudiendo al cuerpo del guardameta croata que, esta vez, respondió con creces. No obstante, Houston Dynamo, supo acomodarse y emparejar el asunto en el trámite.
Recién a los 25 minutos, la visita generó riesgo con una linda finta y posterior remate rasante del danés, Niko Hansen, que atrapó contra el césped, William Yarbrough. Sin embargo, el que estaba con mayor firmeza era el dueño de casa. Namli probó de media distancia y su remate salió bien cerca del parante derecho de un elenco texano que, entre sus titulares, tenía a los argentinos Tomás Martínez y Víctor Cabrera.
Pero después de otro intento de Colorado, en este caso por intermedio de Jonathan Lewis, y de una ocasión inmejorable que Diego Rubio la mandó a las nubes, llegó la inmerecida apertura del tanteador para un Houston Dynamo al que le salen todas las cosas. Iban 21 segundos de la complementaria cuando los de Tab Ramos movieron del medio, José Rodríguez levantó la cabeza, y le metió un centro preciso a Christian Ramírez que le cambió la trayectoria al esférico en la puerta del área chica y estampó el 1 a 0.
Los Rapids, como en gran parte del pleito, volvieron a mostrar su potencial. Pudo empatarlo Kamara con un cabezazo que dio en el travesaño y se perdió por línea de fondo. Pero cuando el Naranja volvió a emparejar el trámite y pudo liquidarlo a través de un remate desviado de Ariel Lassiter, llegó el merecido premio para el dueño de casa. En la última de la noche Vines habilitó a Lalas Abubakar que, sin marcas, remató cruzado y puso la parda definitiva.
Houston Dynamo estuvo a nada, a segundos nomás, de llevarse su cuarta victoria al hilo. Inmerecida por lo que hizo su rival pero merecida por el gran presente del equipo de Texas. Sin embargo, Colorado evitó ponerse en un rojo furioso y, al menos, el 1 a 1 apaciguó un poco las aguas para un equipo que buscó mucho y sacó un punto que debía valer algo más.