COLÓN (SANTA FE) 2 – SAN LORENZO 1: OTRA DERROTA DOLOROSA

En un duelo clave por la clasificación a la próxima Copa Libertadores 2018, Colón derrotó en el Cementerio de los Elefantes a San Lorenzo por 2 a 1. Nicolás Leguizamón y Facundo Pereyra, convirtieron los tantos para el conjunto santafesino, que terminó con 10 por la expulsión de Clemente Rodríguez, mientras que Fernando Belluschi había convertido la paridad transitoria. Con esta nueva derrota, el Cuervo, quien también sufrió la expulsión de Franco Mussis, complicó sus chances de meterse en la máxima cita continental de Sudamérica.

Partidazo que prometía muchas emociones en el estadio Brigadier Estanislao López, en lo que era la apertura de la jornada número 28 del torneo de Primera División. El Sabalero que llegaba de cinco encuentros sin sumar de a tres, quería volver a triunfar ante su gente, y ante un rival que juega bien, y que venía de una gran victoria ante River Plate, como lo es el Ciclón, que llegaba con las bajas de dos titulares: una era la de Paulo Díaz, quien está con la selección de Chile a la espera del debut en la Copa Confederaciónes, y la de Nicolás Blandi, quien llegó a la quinta amarilla.

En cuanto al primer tiempo, los de Diego Aguirre comenzaron mejor plantados, y con muchas intenciones de marcar una rápida diferencia. En los primeros minutos tuvo un par de llegadas, aunque la más clara llegó a los 12 minutos, cuando Gonzalo Bergessio se fue de cara al gol, pero demoró en la definición, y cuando remató, encontró el pecho de Jorge Broun. El local respondió rápidamente con la misma moneda. Un pelotazo largo que falló en el cálculo Matías Caruzzo, y Leguizamón se fue solo al gol, pero Nicolás Navarro también se hizo gigante, y evitó la caída de su arco. El encuentro era de ida y vuelta, y la mitad de la cancha era una zona pasajera. El Ciclón volvió a avisar con un cabezazo desviado de Ezequiel Cerutti a los 31. Pero a los 37 llegó la primera emoción de la noche. Mal rechazo de cabeza de Angeleri, quien jugó de lateral por derecha en lugar de Díaz, y tras una serie de rebotes, apareció Leguizamón para poner la pelota junto a un palo y abrir la cuenta antes del descanso a favor del Sabalero.

En el complemento, los de Boedo salieron con otra cara, y a los 2 minutos lograron convertir la paridad. Belluschi capturó un rebote dentro del área, y con un puntinazo seco reventó el arco para vencer a Broun y poner el 1 a 1. Pero la visita volvió a fallar en defensa, y volvió a pagar caro su error. Esta vez fue marcos Senesi, el juvenil central, el que pecó de un exceso de confianza. Quiso tirar un taco, bajo la presión de Diego Vera, en lugar de tirar la pelota afuera, se la regaló al delantero uruguayo, que la terminó poniendo en juego, y tras dos toques, la pelota le quedó a Pereyra, que con un zurdazo magnífico, la colgó de un ángulo para volver a poner arriba a los dirigidos por Eduardo Domínguez a los 12.

Apenas 60 seguros pasaron de la ventaja, que la gente del rojinegro iba a recibir una mala noticia. Porque Clemente Rodríguez vio la segunda amarilla, y se fue expulsado en su equipo, que debía aguantar la última media hora con uno menos. Sin embargo, al Cuervo le costó ser agresivo, y dependía de alguna maniobra individual de Bautista Merlini o de Belluschi para aproximarse al arco rival. Y fue así como primero a a los 24, avisó el ex volante de River y Newells con un tiro que salió apenas desviado, y a los 30 un remate del juvenil volante, que el palo le negó la paridad del resultado. A pesar de que Aguirre movió el banco, no obtuvo los resultados esperados, y de a poco el triunfo se le escapó de las manos. Sobre todo a los 41, cuando Mussis vio la roja por ir a disputar una pelota muy peligrosamente frente a Gerónimo Poblete.

Fue final en el Cementerio de los Elefantes. Colón volvió a la victoria y todos sus hinchas, y jugadores se ilusionan con volver a meter al Sabalero en la Copa Libertadores. Por ahora, quedó séptimo, a una sola unidad de las posiciones de clasificación directa. Quien ocupa esa última plaza es San Lorenzo, aunque puede complicarse mucho si se dan algunos resultados, y caer hasta la octava colocación. Pero más que esto, lo que preocupa a Diego Aguirre es la falta de eficacia del equipo, que cuando no está Nico Blandi, se siente, y mucho.