Rosario Central mereció más en el Brigadier López y su gol en el final no le alcanzó para llevarse el triunfo. Tres minutos después del tanto de Washington Camacho, Colón le empató con una aparición del «pibe» Tomás Sandoval, que había ingresado hace unos instantes, y se llevó todas las sonrisas en un empate a pura emoción sobre el epílogo del partido. Fue un claro dominio del Canalla que se retiró sólo con un punto a Rosario.
La visita generó la primera chance del encuentro con el salto de Camacho al área y un intento que dio en la parte posterior de la red. El Rojinegro no se quedó atrás y respondió con dos ocasiones de un debutante como Cachete Morales evitadas por el Ruso Rodríguez. El dueño de casa no se despertó jamás y su rival llegó más: primero Carrizo se lo perdió por arriba del travesaño tras una mala salida de Alexander Domínguez y después Santiago Romero metió un bombazo en el palo sobre el final de los cuarenta y cinco iniciales.
La fórmula no se modificó en el complemento. Los hombres de Paolo Montero buscaron con dos remates de Pachi Carrizo (uno desviado por el ecuatoriano y el otro en el palo) y un cabezazo de Fernando Zampedri. De tanto buscar la diferencia se dio a los 38 del segundo tiempo: centro de Germán Herrera al área, pase perfecto al medio de Zampedri con su testa y cabezazo goleador de Camacho. Parecía encuentro resuelto pero Eduardo Domínguez mandó a la cancha a Tomás Sandoval y en la primera que tuvo le arruinó la fiesta a los rosarinos: tras varios rebotes, el chico de 18 años disparó de derecha para el delirio Sabalero.
Colón rescató un punto en su casa ante un Rosario Central superior y con llegadas claras. El fútbol es así. No habla de merecimientos aunque el rendimiento de la Academia fue bueno en muchos pasajes del duelo en Santa Fe. Por un «Pibe» fue igualdad. Un Canalla «Sandoval».