Esta mañana el pueblo colombiano se despertó con una trágica noticia: Alejando Peñaranda, delantero de 24 años perteneciente a América de Cali y cedido al cuadro de segunda división Cortuluá, fue asesinado a balazos en el Oriente de Cali. Según investigaciones policiales se trataría de un crimen pasional.
En las primeras versiones que se dieron a conocer por la prensa colombiana, indicaron que Peñaranda estaba en la casa de Cristian Borja, lateral colombiano que juega en el Toluca de México, junto a varios jugadores en una especie de «reunión matutina». Hasta que, sobre las 12:40 AM, llegó un hombre a la casa preguntando por una mujer. Minutos más tarde, el hombre saltó la reja de la propiedad y comenzó a disparar indiscriminadamente sobre los futbolistas, dejando un muerto y un herido grave.

Heissen Izquierdo, defensor del Cortulúa de 23 años, es el otro joven herido, que fue llevado al Hospital Universitario del Valle y permanece allí con un pronóstico reservado.
Las autoridades policiales ya manifestaron que se encuentran trabajando en el caso y advirtieron que no será nada fácil encontrar a los culpables del asesinato del joven delantero. De todas maneras, comunicaron que el ataque fue premeditado y que los blancos eran Peñaranda, Izquierdo y una mujer que se encontraba en la fiesta de la casa de Borja. El lateral izquierdo del Toluca se encontraba de vacaciones en su Cali natal y pudo salir ileso del ataque.
Alejandro Peñaranda debutó en Atlético Nacional en el 2013 y luego fue vendido al América de Cali. Allí disputó 24 encuentros y marcó cuatro goles, cuando los Diablos Rojos se encontraban en la segunda división. Luego fue cedido a Cortuluá, que disputó la pasada temporada en primera, acabó último y descendió. En esa campaña estuvo presente en doce encuentros, en los que no marco ningún gol.