El clásico por los cuartos de final de la Copa Libertadores se fue calentando los días anteriores cuando los micrófonos buscaron a un ex jugador del Xeneize que marchó en malos términos del club de la ribera y estampó la rúbrica en la Academia.
Agustín Almendra, hoy suplente por decisión de Fernando Gago, ha sido el blanco de las críticas a 40 minutos del inicio del partido de ida. Cuando Racing salió a hacer la entrada en calor, la gente de Boca rápidamente identificó al mediocampista que para Avellaneda en condición de libre.
De los cuatro costados de la Bombonera se escucharon cánticos contra Almendra. El famoso e histórico agraviante de cualquier estadio, y también uno directo a lo sucedido con un mensaje poco ameno: «Olelé, olalá, a todos los traidores los vamos a matar».