Claypole superó por dos a cero a Deportivo Paraguayo volviendo al triunfo tras cinco cotejos e ilusionándose con evitar la desafiliación. El Tambero construyó su ventaja convirtiendo dos goles en siete minutos durante el complemento; ahora debe superar a Yupanqui en el postergado para llegar a la última jornada de la temporada con posibilidades concretas de salvación.
El Estadio Rodolfo Capocasa abrió sus puertas por última vez en la temporada para recibir al Club Atlético Claypole en su compromiso correspondiente a la vigesimonovena jornada de la Primera D ante el Club Atlético Deportivo Paraguayo. El Tambero, conducido por Roque Drago, se encontraba muy complicado en cuanto a la posibilidad de desafiliación aunque sabiendo que Real Pilar tenía dificultades para lograr la unidad que le hace falta; los del sur venían de postergar su compromiso ante Yupanqui y acarreaban cinco cotejos sin victorias cayendo en diez de sus últimas doce presentaciones.
Por su parte el Guaraní, dirigido por Pablo Viedma, se preparaba para cerrar una pobre temporada acumulando cuatro caídas consecutivas y doce derrotas durante sus últimos quince compromisos. Además Paraguayo sigue sin ganar desde el inicio del año 2018.
Las estadísticas se reflejaron en la cancha ofreciendo una primera mitad realmente pobre. Claypole fue quien más cerca estuvo con un disparo de Patricio Sosnowski que se estrelló en el travesaño mientras que Deportivo Paraguayo también tuvo su bala de plata, tras contragolpe, con el intento de Rodrigo Crupi que salvó volando Leandro Romero.
En el complemento llegaron los goles para un local que salió decidido a por lo menos intentarlo. En 17 minutos el recién ingresado Gastón Aranda lanzó el tiro libre en forma de centro al área visitante, allí donde una serie de rebotes terminó beneficiando al impecable derechazo a gol de Leandro Badalovich.
La cosa no quedó ahí para el tambero, siete minutos más tarde Gastón Aranda recibió una infracción por parte del golero Sebastián Moschini que el juez Juan Pablo Battaglia no dudó en interpretar como penal. El propio Gato Aranda cobró la factura con un derechazo cruzado que significó el segundo.
Ganó Claypole y es noticia, se ilusiona tras las dos caídas seguidas de Real Pilar aunque su situación sigue siendo apremiante. El Tambero necesita lograr los seis puntos que le quedan por disputar, visitante de Yupanqui el próximo lunes y nuevamente fuera ante Puerto Nuevo en la última jornada, y esperar que Real Pilar pierda ante Lugano en Tapiales. Estos resultados dejarían a ambos clubes con el mismo promedio y forzaría desempate.
Por su parte Paraguayo piensa en lo que viene, aguardando por terminar esta temporada de una buena vez. De todas formas irá por el primer triunfo del año recibiendo a Central Ballester.