Cipolletti goleó por tres a cero a Sol de Mayo en Rio Negro, logró su segunda victoria al hilo como local y lleva ocho sin caer. El Albinegro deberá pelearla desde la Reválida, pero al menos está ofreciendo un presente que permite ilusionar a su gente con mejorar durante el segundo semestre. El Albiceleste quedó a una victoria de la Segunda Fase.
La Visera de Cemento abrió sus puertas para recibir por última vez en 2018 al Club Cipolletti de Rio Negro, midiéndose en derby provincial al Club Social y Deportivo Sol de Mayo de Viedma. El Capataz no la pasó bien en el arranque, pero terminó rompiendo el partido a su favor en quince minutos con la diana de Gustavo Del Petre, estirando antes de la media hora con un nuevo gol de Pablo Vergara.
Maximiliano Herrera consumó la goleada a quince del cierre, dándole a Cipolletti su tercera victoria de la temporada, todas ellas en condición de local. Ahora el Albinegro cerrará su participación en la Primera Fase enfrentándose en Clásico Interprovincial a Independiente de Neuquén, mañana domingo en La Chacra. Luego quedará libre y regresará al ruedo en la Reválida, pero con otra expectativa.
Sol de Mayo perdió tras luego de ocho partidos, de los cuales ganó seis, y quedó a solo una victoria de asegurar su participación en la Segunda Fase. Momento histórico para el Albiceleste en su primera temporada en la categoría, a un pasito de asegurar la permanencia y mantener la ilusión de llegar todavía más alto. Mañana domingo recibe a Villa Mitre y cierra visitando a Alvarado.