Los Blanquiazules estuvieron muy cerca de dar la nota en la noche de Nicosia cuando, sobre el final, Ioannis Pittas desperdició el tanto de la victoria para los hombres de Nikos Kostenoglou. Los Halcones tuvieron la pelota, carecieron de ideas, y regresaron al aeropuerto de Bratislava con un pálido 0 a 0.
Eslovaquia jugaba un partido que, en los papeles, podía haber ganado sin problemas. No obstante, el crecimiento del fútbol en Chipre, permitió que sea el local quien haya tenido más y mejores ocasiones en la isla ubicada en el extremo suroriental del continente.
La primera clara de la jornada fue para la visita antes del cuarto de hora. Albert Rusnak recibió un pase de Ondrej Duda y no dudó pero tampoco tuvo fortuna ya que Demetris Demetriou se quedó con la caprichosa. El local respondió rápidamente con una oportunidad de Ioannis Kousoulos que sacó un bombazo de media distancia y halló la notable respuesta de Martin Dubravka.
El seleccionado que supo ser parte de Checoslovaquia se fue quedando con el correr de los minutos haciéndola la vida mucho más simple a un dueño de casa que se fue al descanso con una imagen sólida y pacífica. Por eso mismo, los de Kostenoglou arriesgaron más en la complementaria con el fin de quedarse con los tres puntos en el domicilio.
Los Halcones tuvieron una noche para el olvido mientras que los Blanquiazules probaron suerte con un remate desviado de Pieros Soteriou, una jugada buenísima de Kostakis Artymatas que exigió a Dubravka, y dos oportunidades claras de Pittas que pusieron contra las cuerdas al favorito elenco de Stefan Tarkovic.
Eslovaquia no tuvo el comienzo deseado de eliminatorias y si bien recién empieza todo, el 0 a 0 en Nicosia pareció alejarlo del sueño de volver a un Mundial como cuando participó de Sudáfrica 2010. Tendrá revancha el sábado cuando reciba a Malta que perdió en el debut con Rusia. Chipre, en contrapartida, jugará ante el durísimo Croacia que llamativamente cayó en la fecha inicial por 1 a 0 con Eslovenia.