El común denominador en esta época de la NBA es la conjunción de estrellas pero que están desconectadas en el circuito de juego. Y los Chicago Bulls no son la excepción a esta regla.
LaVine, DeRozan, Vucevic… Todos jugadores que son grandes jugadores pero que luego de tres temporadas todavía no han logrado congeniar y los Bulls siguen sin poder revivir la era dorada de los 90 con Michael Jordan a la cabeza.

Ben Simmons comenzando a carburar en los Nets
No es todavía aquel base armador que hacía de todo y para todos; todavía no ha vuelto en su plenitud, pero la esperanza está latente. 8 puntos, 9 rebotes y 6 asistencias, intentando jugar y hacer jugar a sus compañeros; eso fue lo que se notó del base armador que durante mucho tiempo estuvo ausente de las canchas por un tema mas psicológico que físico.
Tan projilo son los Nets, tan buen juego en equipo desarrollan, que superaron a los Bulls en 32 asistencias a 21, demostrando que el espíritu de juego en equipo puede superar a las estrellas individuales.

Zack LaVine falló en las últimas y no pudo torcer el resultado
Chicago decidió armar el equipo alrededor del ex jugador de los Timberwolves; trajo hace varias temporadas a DeRozan para sumar anotación y a un pivot como Vucevic que venía de jugar a gran nivel en Orlando Magic. Deberá ser él la cara de la franquicia en busca del objetivo o deberán hacer borron y cuenta nueva otra vez?
Tuvo dos chances de tres puntos para ganar el encuentro, pero las falló. Por que DeRozan no dispuso de una oportunidad en el cierre? LaVine ya ha estado en el ojo de la tormenta en varias ocaciones y mismo se llegó a pensar en un posible traspaso. Si en tres temporadas las tres estrellas no han podido formar un plantel digno de ir por el anillo, quizas sea hora de un cambio.