Los dirigidos por Jim Boylen son uno de los ocho que se quedaron afuera del reinicio de la temporada 2019-20 en Orlando, con un récord negativo de 22 triunfos y 43 derrotas. Daremos un vistazo a lo realizado por esta franquicia hasta la suspensión de la NBA por el COVID-19.
Ya es el tercer año consecutivo de los Bulls sin pisar la zona de Playoffs. La última vez fue en 2017, cuando cayeron en primera ronda contra Boston Celtics, y si queremos ir a una actuación destacada en esta instancia nos tenemos que ir hasta el año 2011, aquel equipo liderado por Derrick Rose, MVP de la Temporada, llegó a las Finales de Conferencia, donde chocaron frente a Miami Heat. La idea en 2012 era repetir lo hecho el año anterior, pero sufrieron la lesión de Rose y volvieron a quedarse con las manos vacías. Si bien hubo dos Semifinales de ahí en adelante, nunca llegaron con chapa de candidato y se quedaron en el camino.
Para encarar esta temporada, Chicago contó con el protagonismo de Zach LaVine, quien se posicionó como uno de los anotadores con más proyección a futuro. A sus 25 años cuenta con un promedio de 25.5 puntos por partido, sobre todo explotando esa cualidad este año. Se puso el equipo al hombro en muchas ocasiones para dar un mínimo de esperanza a una reacción que finalmente no llegó. El ex Minnesota anotó 25 puntos o más en 45 oportunidades, 30 tantos o más 19 veces y es el quinto jugador de toda la NBA actual con más partidos por encima de los 40. Se recuerda la noche del 24 de noviembre de 2019, cuando anotó 49 puntos, con 13 triples de 17 intentos. Está claro que es la primera referencia ofensiva que tuvieron en los 65 partidos jugados hasta la suspensión de la liga.
Si hablamos de sorpresas, nos encontramos con dos casos diferentes: uno positivo y uno negativo.
El positivo es Coby White, seleccionado en el puesto 7 del Draft 2019. El novato tuvo su período de adaptación en la liga máxima del básquetbol mostrando sus primeras cartas durante todos los partidos, ya que lo están preparando de cara al futuro de los de Illinois. Luego de 56 partidos promediando 11.1 puntos por juego, conocimos a un anotador de gran rendimiento, con un promedio de 26.1 tantos en sus últimos nueve partidos.
El negativo es el finlandés Lauri Markkanen, que dio mucho menos de lo que se esperaba, a comparación de lo hecho el año anterior, donde obtuvo 18.7 puntos por partido. Si bien es apenas su tercer año con los Bulls, ya había demostrado que no le pesaba la camiseta y podía hacerse cargo en algunas situaciones, pero su rendimiento fue decepcionante, a lo que se le suma una lesión en su pelvis, que lo llevó a perderse 15 encuentros. Finalizó esta temporada con 14.7 anotaciones por duelo y muchos menos intentos al aro, tanto en dobles como en triples.
Otro aspecto a tocar es el entrenador Jim Boylen, cuestionado por la figura LaVine, por algunas decisiones extrañas durante los partidos, como los momentos para elegir tomar un tiempo muerto cuando están perdiendo por amplia diferencia. Actualmente su estadía en Chicago pende de un hilo y todo indica que el coach no será parte de la temporada 2020-21.
A lo largo de los 65 encuentros nunca pudieron ganar más de dos veces consecutivas, mientras que su peor racha fue de ocho derrotas en cadena. A pesar de esto, algunos miran el vaso medio lleno y dicen que hubo un progreso, ya que en la 2018-19 lograron solamente 22 triunfos y en la actual llevaban esa misma cantidad con 17 duelos menos.
Están muy lejos de ser la franquicia que supo ser en los años ’90 comandados por Michael Jordan. En el medio hubo muchas malas decisiones que los llevaron al estado actual, donde parece que no encuentran el rumbo. Con el inminente cambio de entrenador apostarán a un nuevo proyecto y siempre se esperará el renacer del equipo que enamoró al planeta en su momento.