Tottenham comenzó ganando ante su público y asegurando su continuidad en el liderazgo de la Premier League, sin embargo una serie de sucesos le sirvieron el épico triunfo a Chelsea por 4 a 1.
Dejan Kulusevski puso en ventaja a Tottenham en apenas siete minutos, recibiendo de Pape Sarr y con un remate que desvió en Colwill.
Desde entonces todo fue locura, con un gol anulado a Son y dos a Chelsea, a Sterling y Jackson, todo por fuera de juego bien sancionados.
Pero en la segunda anulación el VAR también advirtió la fuerte infracción de Cuti Romero sobre Enzo Fernández, Oliver revisó en el monitor, expulsó al defensor y cobró penal para Chelsea.
Cole Palmer cruzó el zurdazo y con un ajustado tiro puso el 1-1, y Tottenham además de quedarse con diez sufrió también las bajas por lesión de Van de Ven y James Maddison.
Y como si todo eto no fuera poco, en el comienzo del complemento Destiny Udogie vio segunda amarilla por infracción a Sterling y dejó a Tottenham con nueve.
Disminuido por lesione y expulsiones, Tottenham se aferró a su arquero Vicario y algunas salvadas heroicas, sin embargo Chelsea quebró la cuerda con el desprendimiento del propio Raheem Sterling para que Nico Jackson defina sin oposición por el centro del área.
Tottenham defendió el empate hasta el cuarto de hora final, y pudo recuperarlo con un insólito mano a mano errado por Betancur, y el remate de Son que Robert Sánchez desvió.
De ese desvío llegó el tercero de Chelsea, obra de Nico Jackson, en acción calcada a la del segundo, pero esta vez asistido por Gallaher.
El 3-1 dejó todo liquidado, pero Jackson tuvo su primera gran noche con Chelsea sentando a Vicario en el mano a mano para poner un 4-1 fantástico, que dejó sin nada a un Tottenham que mereció más, pero que no pudo con las múltiples adversidades.
Los Spurs perdieron el invicto y la cima, que ahora le pertenece a Manchester City. Chelsea se revitalizó con un triunfazo.