CHACARITA 2 – TIGRE 2: UN PARTIDAZO QUE NO FUE PARA NINGUNO

El Funebrero y el Matador regalaron un gran encuentro en la tarde de San Martín. Con marcador cambiante y mucha actitud por ambos costados, el 2 a 2 final dejó un sabor amargo en la visita que no pudo trepar a la cima del grupo mientras que, por el lado local, quedó un gusto a poco sabiendo que podían haber cantado «Victoria» en Villa Maipú.

Chacarita Juniors jugó como si fuese una final, se tomó en serio el tema del derbi, y dejó la piel en cada pelota. Más allá de eso, Tigre tuvo su momento y estuvo cerca de dejarlo con las manos vacías al conjunto de Cristian Aldirico que, a diez del final, encontró la parda y destrozó las aspiraciones de su oponente.

Pudo decirse que fue un tiempo para uno aunque, el Tricolor, mereció más por puntos si esto en lugar de fútbol hubiese sido boxeo. En el capítulo inicial, la visita mostró poco y nada. Entre el roce, y la tensión de cada pelota dividida, el conjunto de Villa Maipú parecía estar mejor parado en la verde gramilla.

A los 14 minutos, Chacarita se encontró con el gol que abrió la cuenta. Ramiro Fergoniz le ganó la espalda a los defensores de Tigre, corrió apelando a su potencia, y sacó un zapatazo que se guardó contra la base del palo derecho de Felipe Zenobio. El 1 a 0 sacudía con todas las expectativas pero, con el correr del reloj, el Funebrero justificaría ese triunfo parcial.

Las otras dos situaciones claras del capítulo inicial también le correspondieron al dueño de casa. Una fue llegando a la media hora con un derechazo de Federico Mazur que Zenobio desvió al tiro de esquina y, la restante, una exquisita acción colectiva con un pase entrelíneas del ex Huracán, Luciano Nieto, para que Fergonzi en dos ocasiones no pudiese vencer la valla contraria.

Los dirigidos por Diego Martínez salieron con otro ímpetu a la complementria y lo dejaron en claro hasta que dieron vuelta la historia. A los 6 minutos, Tigre avisó con un centro desde la derecha de Francisco González Metilli que cabeceó con firmeza Pablo Magnín y contuvo, maravillosamente, Emanuel Trípodi. Sin embargo, Chacarita no iba a aguantar los embates de su oponente y, en un parpadeo, pasó de ganar orgullosamente a perder en su propio domicilio.

Al cuarto de hora de la segunda parte, Ijiel Protti cumplió con la ley del ex armando una gran jugada personal y sacando un remate desde la medialuna que se colgó del caño diestro de Trípodi. No obstante, para los de Victoria, la parda no era negocio y aprovecharon su momento para aplastar al Tricolor que no tenía las mismas energía del primer tiempo.

Pasaron 120 segundos del 1 a 1 que Pablo Magnín contó con una ocasión muy buena para darle el segundo a la visita. No obstante su zurdazo cruzado salió muy cerca del palo izquierdo de la cueva Funebrera. El ex delantero de Unión de Santa Fe y San Luis de Quillota tuvo revancha y, a los 20 minutos, definió con un hermoso túnel a Trípodi tras recibir una linda asistencia de González Metilli.

El Matador pasaba de perder a ganar aunque, el 2 a 1 con tanto tiempo por delante, le hizo cambiar el chip, aflojó en intensidad, y despertó al rival que lentamente volvía a recuperar sus colores. Pudo empatarlo en un tiro libre de «Chichón» Nieto o en una arremetida por el primer palo de Fergonzi pero, la igualdad, llegó a diez del epílogo en una pelota parada de Alexis Vega que, con suma rosca, sorprendió a todos incluyendo a Zenobio que esperaba el esférico se desvíe en alguien y acabó viendo cómo besaba las cuerdas contra su parante zurdo.

Tigre con la parda quedó golpeado y no encontró jamás los caminos que supo hallar en el arranque de la complementaria. Así, en Mendoza, Gimnasia gozaba con este reparto de puntos que dejaba al Mens Sana como único puntero de la zona. Y Chacarita, de súper irregular temporada, tuvo que conformarse con el 2 a 2 que lo dejó mejor parado en cuanto a imagen aunque se lamentó por no cantar «Victoria» en San Martín ante un rival de toda la vida.

Acerca de Marcelo Patroncini 24419 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.