CHACARITA 2 – ARSENAL 2: SALUD AL GLORIOSO ARSENAL

Luego de 17 temporadas ininterrumpidas en la máxima categoría del fútbol argentino, Arsenal concretó su descenso al Nacional B tras haber empatado 2 a 2 con Chacarita y de conocerse el resultado favorable de Patronato ante Rosario Central. El Viaducto caduca así una larga aventura por la Primera División, a la cual accedió en el año 2002 derrotando a Gimnasia y Esgrima de Entre Ríos en una épica final en Sarandí.

Si a mediados del año 2002, uno le preguntaba a un hincha de Arsenal cuál era su sueño, seguro responderían mantenerse -al menos- un año en Primera División. Bueno, fueron casi diecisiete campañas codeándose con los equipos más grandes del país y, también, de Sudamérica. Arsenal logró lo que muchos no pudieron: cosechado desde el barrio bajo los colores de Independiente y Racing, siendo una creación de la familia Grondona, figura por la que el club estuvo siempre a la sombra sospechado de fallos favorables -nunca justificados ni probados- y demostrando todo dentro de una cancha. En 1961 se afilió a la AFA, en 1962 ascendió a la C, en 1986 a la B, en 1992 al Nacional B y en 2002 a la máxima divisional de nuestro fútbol. En el transcurso, logró darse a conocer ante todo un continente ganando la Copa Sudamericana 2007 bajo la tutela de Gustavo Alfaro, el entrenador que supo ganarse el corazón de todo un barrio. También levantó la Suruga Bank en Japón, la Supercopa Argentina 2012 ante Boca y la Copa Argentina 2013. Pero, además de la Sudamericana, su máximo estandarte fue haberse sumado a la historia de los campeones de los torneos de primera división al consagrarse en el Clausura 2012. Toda una hazaña para una institución surgida en 1957, que mientras tenía la mira puesta en grandes objetivos, el Rojo y River deambulaban en la segunda categoría.

El empate ante Chacarita dio por truncas las posibilidades de mantener el sueño de continuar en primera, aunque supo levantar un 0 – 2 con goles de Claudio Corvalán y Sebastián Lomónaco. Chaca había quebrado el resultado con tantos de Germán Ré y Mauro Matos, pero el empate fue el marcador final y también se hunde en el precipicio con un pie y medio en el Nacional B.

El saludo para El Arse es con augurios de grandeza y deseos de una pronta recuperación deportiva e institucional. Ahora, el equipo del Viaducto deberá superar un difícil camino en el Nacional B para volver a estar en donde toda una generación siente pertenecer. Si lo hizo una vez y los éxitos fueron varios, ¿cómo no esperar que repita lo conseguido?