Nadie dijo que clasificar a un reducido para ascender a Primera era fácil. Central Córdoba de Santiago del Estero debió sufrir ante Chacarita para asegurar su pasaje al grupo de los ocho que soñarán a lo grande. El Funebrero fue mejor durante todo el partido y hasta tuvo chances muy claras para ganar pero el empate en cero favoreció al Ferroviario que fue feliz en la noche de San Martín.
Después de un comienzo de ida y vuelta, el equipo de Patricio Pisano jugó al ritmo de Juan Álvarez Morinigo quien manejó la pelota y creó espacios para sus compañeros. Las llegadas aparecieron aunque la puntería no estuvo fina: Bautista Pavlovsky estrelló el balón en el palo y Juan Cruz González definió desviado un mano a mano. Los santiagueños tuvieron la suya en los pies de Javier Rossi que quiso definir por encima de Lucas Bruera pero el 1 salvó con sus manos.
El complemento lo arrancó algo mejor el Ferro con algún que otro intento de Pablo Ortega y Cristian Vega. Sin embargo, el Tricolor volvió a tomar las riendas del cotejo con un gran trabajo de Diego Rivero en la recuperación. Juan Cruz González se perdió nuevamente la apertura con un disparo que pasó al lado del palo. Parecía que la pelota no quería entrar. La creatividad del dueño de casa se fue apagando y la visita casi se lo lleva de no ser por dos atajadas brillantes de Lucas Bruera en el final.
La felicidad llegó de San Martín a Santiago del Estero por la clasificación de Central Córdoba al reducido por un Ascenso a la Superliga. Sufrió ante Chacarita pero fue feliz por un sueño.