Central Córdoba de Rosario y General Lamadrid igualaron cero a cero en el estadio Gabino Sosa e hicieron un bodrio de un partido de fútbol. Pocas situaciones, ningún gol y un juego que no apareció nunca. El Charrúa probó otro sistema táctico pero no le dio resultado mientras que el Carcelero, que no tuvo una gran jornada, rescató un punto que estiró la buena racha de visitante (una victoria y cuatro empates seguidos).
Las pardas sin goles son una especialidad de ambos equipos y esa estadística no falló. El dueño de casa se cansó de mandarle centros a Lucio Ceresetto que sólo contó con una chance de gol que desperdició en el cálculo con su cabeza. El uno del local -Matías Giroldi- no tuvo mucho trabajo y debió sufrir únicamente con un cabezazo de Iván Regules.
Los dirigidos por Claudio Pochettino mejoraron con el ingreso de César Delgado que le cambió el ritmo a su equipo y lo hizo un poco más ofensivos. Sus movimientos fueron peligrosos y retrasaron a su rival hacia su propio campo. A pesar de eso, Lama aguantó de manera correcta en lo defensivo y sumó una unidad de visitante, una condición que le sienta bien a esta altura del campeonato.
Nada de nada. En realidad, sí. Un punto para cada uno pero sin goles. Central Córdoba y Lamadrid continúan con sus rachas de cero y aumentaron en uno su puntaje en dos campañas similares e intrascendentes.