El Canalla ya estaba clasificado al Reducido y lo único que podía conseguir, en caso de ganar con un resultado abultado, era superar a Juventud Unida para eludir a Atlas en el octogonal. Sin embargo la escuadra del trío Mariano Hernández – Diego Peñaloza y Luis Orquera tropezó en Loma Hermosa, por 3 a 1 contra el Guaraní que debía establecer una goleada histórica para desbancar a Claypole.
Fue un partidazo. Por donde se lo mire y de ambos bandos. Con un marco de público excepcional y destacable para la categoría, la cancha de Justo José de Urquiza se convirtió en un escenario óptimo para que se baje el telón de la temporada regular con una lluvia de aplausos. Y el esférico más que agradecido. Palabras más, palabras menos, fue brillante lo mostrado por Central Ballester y Deportivo Paraguayo.
Se lució Jonathan López Vera en el local, a pesar de algún error que le costó caro. Sin embargo fue el encargado de arruinarle un triunfo épico a la visita. De manera similar, Bruno Iuspa fue clave para que el Canalla sólamente pueda convertirle un gol. Lo que sí sobraron fueron situaciones netas en una contienda de esas que, un espectador neutral, hubiese querido que no termine jamás.
Al cuarto de hora abrió la cuenta uno de los mejores jugadores de la divisional. Un gran tiro libre de Lucas Uñate le daba el triunfo parcial al equipo de Hernández – Peñaloza y Orquera. Pero la soleada tarde tenía preparado un espectáculo deportivo increíble y apareció otro de los pilares de la Primera D, Claudio Saieva, para colgarla de un ángulo antes de la media hora.
Entre idas y vueltas, Central Ballester buscaba ponerse en ventaja nuevamente y Deportivo Paraguayo dar vuelta el resultado. Y fueron los de Ramiro Míguez quienes se fueron en ventaja al descanso por un cabezazo de Matías Coselli a los 43 minutos así como también por la gran actuación de su guardameta que brillaba en cada avance de su rival.
Y el partidazo continuó en la complementaria. Porque se lucían Iuspa en un arco y López Vera en el otro. Julio Peralta Cabrera estableció el 3 a 1 cuando al encuentro le faltaba mucho por disputarse y casi todo estaba sentenciado. Pero ambas escuadras siguieron dejando la vida en cada pelota y disfrutando de jugar al fútbol. ¡Elogiable y para el aplauso!
La hinchada de Central Ballester, a pesar de la derrota final por 3 a 1, armó una fiesta con la ilusión de seguir creciendo en el Reducido. Su rival será Atlas, en General Rodríguez. Deportivo Paraguayo, en contrapartida, cerró la temporada con un gran triunfo y una clase magistral de fútbol, tal vez un buen augurio para lo que puede ser el torneo venidero para el elenco Guaraní.