Cuando se pelea el descenso, no hay que tenerle piedad a nadie y Celta no la tuvo. Goleó por 6 a 0 a un Alavés que jugó gran parte del partido con diez hombres. La victoria de los Celtistas le ayudó a despegar un poco del fondo y extender la distancia con los equipos en posición de descenso.
Desde el arranque, el local fue lapidario y liquidó el juego en cuarenta y un minutos con el cabezazo de Murillo, el penal de Iago Aspas y dos golazos de Rafinha. No hubo ningún tipo de resistencia de los babazorros que solo fueron espectadores y sufrieron la expulsión de Aguirregaribia a los 26 de esa mitad.
El segundo tiempo estuvo de más pero aún así el dueño de casa alcanzó dos goles más a través de otro penal convertido por Nolito y una definición al ángulo de Mena. Un triunfo sin discusión.
Celta no tuvo piedad al Alavés y sumó tres puntos para evitar la zona del descenso.