La apuesta, a priori, salió mal. Sin lugar en Boca Juniors y a los tumbos en el fútbol mexicano, la dirigencia de la Academia fue a buscar a un hombre de buen pie y pobre estado físico. Edwin Cardona recaló en la entidad de Avellaneda con la firme promesa de aportar calidad, firmó un contrato altístimo, y su flojo rendimiento generó un estallido que vio la luz en la vía pública.
Junto a Leonardo Sigali, capitán y emblema, el atacante colombia se convirtió en uno de los jugadores mejores pagos del plantel de Racing. Las esperanzas depositadas en el oriundo de Medellín se derrumbaron rápidamente. Solo dos goles, ambos de penal ante Defensa y Platense, registró el ex Atlético Nacional en todo su aporte. El resto se transformó en malestar puertas adentro y afuera también.
Las calles de Avellaneda aparecieron empapeladas de carteles contra el colombiano y bajo la firma «Pueblo de Racing». El mensaje ha sido sumamente claro: «Dejá de robar. Chau Cardona». Así, la Academia despertó este domingo previo al encuentro contra Aldosivi de Mar del Plata y después de una derrota estrepitosa frente a Gimnasia La Plata en el Bosque. ¿Fin de ciclo para el otrora hombre del Xeneize?
Foto: @LeandroAdonio