Como se preveía, Carlitos anunció que no seguirá en Boca, le puso el punto final a su carrera como futbolista en el club y se despidió de los hinchas con una carta a corazón abierto. El último ídolo vigente de la era dorada dijo adiós.
Los cuatro años y medio que estuvo Carlos Bianchi en Boca, entre 1998 y 2004 (fueron dos ciclos), no sólo llenó de vitrinas al club, también formó superhéroes que fueron adorados por los hinchas durante muchos años. Poco a poco, con el correr de los años, uno por uno fueron colgando los botines y consigo su capa. Este viernes 4 de junio del 2021, el último superhombre que quedaba vigente de aquellos años dorados, Carlos Tévez, le puso un punto final a su carrera futbolística en Boca y pasó al Olimpo de los dioses bosteros.
Sentado junto a Jorge Amor Ameal y bajo la mirada de Juan Román Riquelme, Miguel Ángel Russo y los miembros del Consejo de Fútbol, Carlitos se encargó de dejar bien en claro los motivos de su decisión. «Estoy lleno, pleno con esta decisión, no tengo nada más para dar. Di todo, por eso estoy feliz. Boca me necesitó al 120%, te lleva a dar lo máximo y mucho más que lo máximo. Mentalmente no estoy en condiciones para darlo. No tuve ni tiempo de hacer el duelo de mi padre. que ya estaba jugando de vuelta. Así es la exigencia de Boca. Hoy quiero ser hijo, padre, hermano. Eso es lo que tengo claro», explicó leyendo una carta que escribió para los hinchas.
Sin embargo, su futuro, en sí seguía, siendo una incógnita. Por eso, Tévez dio a entender que su continuidad relacionada con la redonda no está definido aún. “Hoy te digo que me retiro y, quizás, en tres meses tengo ganas de jugar, pero sé que en Boca no, porque no voy a volver estar al 120% mentalmente”, respondió Carlitos ante las consultas por un posible retiro. Ojo, previo a sus declaraciones, Ameal contó que tuvo una extensa charla con Riquelme y el vicepresidente le ofreció seguir trabajando en el club como tantos otros ex jugadores. «Puedo estar en el club en otro rol. Todo es posible”, agregó.
Por último, el «Apache», notablemente emocionado recordando a su padre, les dedicó unas palabras a los hinchas con el corazón en la mano: «No es una despedida, es un hasta pronto. Mi mayor alegría y satisfacción es quedarme con el recuerdo de la última vez que nos vimos, cuando gritaban ‘dale Campeón’, cuando se abrazaban padres y abuelos. La ovación a Maradona, la última vez que mi viejo me vio jugar a la pelota y salir campeón. No sé si merezca el cariño, pero lo que sí sé es que mi sangre no es roja, es azul y amarilla. Hasta pronto, y gracias».
Tévez cerró una gloriosa etapa en Boca en la que cosechó 279 partidos, 11 títulos (cinco campeonatos locales, tres copas nacionales, una Libertadores, una Sudamericana y una Intercontinental) y 94 goles, lo que le permitió entrar entre los diez máximos goleadores de la historia del club. A pesar de que su último encuentro fue la fatídica tarde ante Racing, sin duda que los hinchas recordarán su gol ante River en la Bombonera y la eliminación al clásico rival.
Era el último héroe que quedaba y ya no estará. Súper Carlitos no va a aparecer más en la Bombonera con su traje y su capa. Tomó la decisión de colgarla para pasar a la inmortalidad, al Olimpo de los dioses bosteros, aquel que tiene como máximo referente a Riquelme, quien, una vez terminada la conferencia, lo esperó a Tevez para fundirse en un abrazo, irse caminando juntos por los pasillos de la Bombonera y darle la bienvenida.