La agresión de Sadio Mané a Leroy Sané tras la derrota del Bayern Munich frente al Manchester City por la Champions League no gustó en el club alemán y tendría consecuencias económicas y en el futuro del jugador en la institución.
El golpe en el labio después de una de las últimas jugadas en el Manchester generó el enfado del delantero senegalés y esa reacción violenta hizo pensar al CEO del club, Oliver Kahn, y al director deportivo, Hasan Salihamidzic, en las posibles sanciones para el futbolista.
El Gigante de Baviera sancionará económicamente a Mané y hasta, según ´Sky´, podrían suspenderlo por un tiempo determinado. Los rumores marcan también una chance del alejamiento del jugador en el verano europeo (junio) debido a que su comportamiento no agrada ni en el vestuario ni en la directiva.
Se habla de una solución más cruda todavía sobre una posibilidad de una rescisión de contrato de forma unilateral de Sadio Mané para cortar con esta relación que se pudrió con el tiempo y estalló en el juego de Champions ante el City.