Tiene mas de un siglo de historia y recién 41 años como afiliados a la AFA, una institución centenaria pero a la vez joven en cuanto a participación dentro de la entidad madre del fútbol argentino.
La definición que da la Real Academia Española para referirse a la “Cañuela» es: Planta anual, gramínea, de un metro de altura, con hojas anchas, puntiagudas, planas, ligeramente estriadas y panojas laxas, verdes o violáceas». Aunque esta sea un diminutivo poco usado, en nuestro país se lo reemplaza por “Caña”. El nombre del partido se lo dio un agrimensor español que le puso en ese entonces “El Carmen de las cañuelas” y esto fue antes del siglo XIX.
Antes que llegue ese glorioso 1° de enero de 1911 para todos los hinchas del Club Cañuelas, hubo un período en que los alumnos de la Escuela N°1 jugaban al fútbol pero bajo el nombre de “Club Deportivo Escuela Nocturna”. Fue durante la primera década del siglo pasado. Luego llegó el momento en el que el director de dicho colegio, Don Joaquín Marcos Muñóz, decidió iniciar el camino y ponerle de nombre la ciudad en la que vivían. Fue “Cañuelas Football Club”. Los colores siempre fueron los mismos: rojo y blanco en honor al Alumni Athletic Club.
Una de las tantas fechas importantes se da 25 años después de su nacimiento, es decir el 1/1/1936, cuando en las bodas de plata se inauguraba la Sede Social.
Pasaron los años y Cañuelas se hizo cada vez más poderoso en la Liga de Lobos y es en 1959 cuando salió campeón y repitió el título al año siguiente. Luego pasó a jugar en la Liga Cañuelense y entre 1967 y 1971 obtuvo todos los campeonatos de manera consecutiva.
Mientras el equipo de fútbol crecía y daba grandes pasos para jugar de manera profesional, hubo un hombre que también hizo su trabajo dentro de la comisión, ese hombre se llamó Jorge Alfredo Arín, quien fue secretario durante la presidencia de Don Manuel Ezquerra y luego de Rubén Osvaldo Cherrutti hasta 1963 ya que luego tomó el mando hasta su fallecimiento. Antes que eso sucediera, Arín compró los terrenos de Uruguay y San Juan en donde actualmente juega el equipo y en 1975, un año antes de su muerte, consiguió la afiliación para jugar en los torneos de AFA. Lamentablemente nunca pudo verlo jugar en el estadio donde el lo había soñado. Recién en 1996 se dieron dos hechos históricos que fueron la inauguración del estadio con el nombre entero del dirigente y el ascenso a la primera “C” luego de la final ganada por penales ante San Martín de Burzaco.
En el presente pelea por un lugar en el reducido para el segundo ascenso a la B Metropolitana, categoría en el que aun no ha llegado pero quiere rememorar lo hecho en el 2000 cuando de la mano de Carlos Molina consiguió el Clausura aunque no le fue suficiente para subir de categoría. El “Tambero” escribe su historia día a día, ¿podrá esta temporada lograr un nuevo ascenso?