No afloja. Es como el calor, como el alerta, incluso del mismo color. El Naranja estiró su invicto a cinco partidos, derrotó al Tambero en el Jorge Arín por 3 a 1, y no le dio respiro a sus rivales más cercanos en la tabla de los promedios para evitar el descenso a la Primera D.
Berazategui liquidó el trámite desde el vamos en la sofocante tarde bonaerense. El calor iba a jugarles en contra a los protagonistas y, por eso mismo, cuando la frescura todavía era parte del espectáculo, pegó la visita ante un Cañuelas de flojísima temporada que llegaba de empatarle a Victoriano Arenas en Valentín Alsina.
Iban apenas 53 segundos de partido cuando Sergio Sosa batió la resistencia de Leonardo Morales y puso en ventaja al Naranja. Sin embargo, la alegría para el delantero duró poco ya que antes de la media hora tuvo que ser reemplazado por el histórico Cristian Milla que también se anotaría en la libreta de festejos.
El Tambero no se dio por vencido y fue en búsqueda del empate. El autor del tanto frente al CAVA, Natanaél Guzmán, pisó el área grande y castigó contra la retaguardia del ex Fénix, Sebastián Hernández, que evitó la caída de su valla con una notable respuesta. El juego parecía emparejarse pero la visita tenía guardado un cartucho para irse al descanso más cómodos.
Pasada la media hora de la etapa inicial, Lucio Nadalín aprovechó una pelota que estaba boyando y que se le había escapado de los guantes a Morales. De esta manera, el lateral de Berazategui marcó el 2 a 0 con el que empezó a sepultar cualquier tipo de ilusiones para este Cañuelas del «Pampa», Roberto Sosa.
El dueño de casa fue a buscar el descuento en la segunda mitad pero se topó con una gran tarde de Hernández. Tanto adelantó sus líneas que a los 29 minutos, el Naranja hilvanó un contragolpe que Milla terminó definiendo para bajarle la persiana al cotejo. Sólo hubo tiempo para que el Tambero pudiese anotar un tanto, en tiempo de descuento, por intermedio de su número cinco, Franco Onetto, que sólo servirá para la estadística.
Berazategui ganó 3 a 1 como visitante pero su festejo no pudo ser completo ya que San Martín de Burzaco también cantó victoria quedando a la espera de un traspié de Sportivo Barracas en la tarde del jueves frente al durísimo Argentino de Quilmes. Cañuelas, en contrapartida, cerró otra jornada gris a pesar de la ola naranja del calor, ya que los de Sosa ganaron solamente un partido de los últimos catorce.