Cañuelas y Deportivo Armenio aburrieron a todos en el Jorge Arín y empataron cero a cero en un resultado que no le permite a ninguno de los dos afianzarse aún más en el Reducido de la Primera C. El juego no fue atractivo y no dejó nada en lo futbolístico. Típico partido de la categorías sin emociones y con un empate más que justo.
La fricción y la pierna fuerte en la mitad de la cancha fueron una constante en el Sur de la Provincia de Buenos Aires. No hubo emociones ni llegadas de peligro ni del Tambero ni del Tricolor en una igualdad que no le sirve a ninguno en el pensamiento de asegurar buenos resultados y sumar para el octogonal que entrega el segundo ascenso a la Primera B Metropolitana.
Lo mejor para el Tambero fue cortar la racha de dos derrotas seguidas ante Midland y Argentino de Merlo. El empate corta la mini sequía y le permite mantenerse dentro del «G8». El tricolor por su parte sigue con un buen andar y su invicto de ocho partidos sin derrotas para quedar en una ubicación expectante para soñar con un pasaje de regreso a la B.
Claramente los dos equipos deberán mejorar su nivel para lo que viene si piensan en un ascenso. La igualdad no es mala para ninguno pero tampoco es excelente. Fue un empate de la nada