En su casa el equipo de Martino tuvo una pésima noche y cayó ante Houston con los goles de Griffin Dorsey y Amine Bassi de penal para que los Houston alcen la segunda Lamar Hunt US Open Cup en su historia con Messi mirando desde la platea.
En el DRV PNK Stadium se jugaba la final de la US Open Cup donde el equipo de Gerardo Martino tenía la chance de sumar su segundo título en este año mientras que los texanos buscaban levantar su segunda Copa (en 2018 se coronó). Con la ausencia de Messi como factor principal en la noche norteamericana comenzó más intenso la visita. Se paró con un 4-3-3 el equipo del Tata que dependió de alguna inspiración de Farías como Cremaschi. Se cargo de amarillas rápido en la última linea el conjunto rosa con los apercibimientos de Kryvtsov y Allen. La primera más peligrosa fue de Quiñonez que a colocar la puso alta pero Callender la tapó bien aunque dejó el rebote muerto ahí y el golero, héroe en el título de la Leagues Cup, salvó con el pie la entrada de Corey Baird pero la conexión por derecha abrió el trámite para Houston que con un furibundo disparo del lateral Griffin Dorsey venció al fondo de Miami para el 1-0. A los 30 minutos fue que el enésimo desborde del picante Quiñones a Yedlin derivó en penal y amarilla para el lateral. Amine Bassi engañó con el cuerpo a Callender y puso el 2-0 para un sencillo triunfo parcial de los texanos. Con el 0-2 vinieron las primeras aproximaciones del Inter al arco de Andrew Tarbell. Carrasquilla como el autor del segundo gol hicieron estragos en la espalda de Busquets.
Dixon Arroyo y Josef Martínez ingresaron para el segundo tiempo para ayudar al Inter a dar la vuelta de un partido muy complicado. Justamente el venezolano tuvo un buen cabezazo que se fue apenas afuera en un gran aviso y Cremaschi volvió a probar con una gran intervención de Tarbell. Se acercó mucho el local pero le faltó punch y de contra parecía liquidar la historia mediante Adalberto Carrasquilla, Bassi y finalmente Nelson Quiñones que puso el tercero pero el VAR lo anuló por fuera de juego. En el primero del descuento de seis apareció Martínez para poner suspenso al marcador final. Lo buscó, sin mucha claridad hasta el final, pero los texanos lograron resistir los últimos embates como ese cabezazo de Campana que Tarbell tapó bien.