CAMINO A RUSIA 2018: HOY, LA TRAGEDIA DE ANDRÉS ESCOBAR

En vísperas de un nuevo campeonato mundial de fútbol, y para saciar un poco la sed de los más ansiosos, Vermouth Deportivo intenta recapitular los grandes logros, recuerdos, curiosidades y estadísticas desde aquel lejano Uruguay 1930. Pero a veces este deporte deja historias verdaderamente dolorosas, imposibles de descifrar y aceptar que convivan con lo fabuloso de este espectáculo.

El protagonista de esta nota es Andrés Escobar. Un futbolista colombiano que llegó a disputar el mundial de Italia 1990 y Estados Unidos 1994 con una buena trayectoria en Atlético Nacional. Justamente, el torneo de 1994 sería el último que jugase el defensor.
La selección colombiana dirigida por Pacho Maturana, llegó a la copa del mundo en tierras norteamericanas con el cartel de revelación. Su etapa preliminar en eliminatorias sudamericanas fue muy eficaz y la clasificación se concretó en puesto directo al certamen más importante, relegando a Argentina a jugar un repechaje. Incluso, quedará grabado en los tiempos aquel 0 – 5 a favor de Colombia en el estadio Monumental de Buenos Aires.

A priori, el grupo mundialista no le cayó bien a la selección cafetera. Debía medirse ante Suiza, Estados Unidos -anfitrión- y Rumania -de gran plantel, con George Hagi como máxima figura-.
Con Rumania cayeron derrotados y el partido con Estados Unidos era primordial para avanzar de fase. El encuentro parecía dominado por Colombia, pero un gol en contra le dio la victoria al equipo Yankee. ¿El autor de esa desafortunada jugada? Andrés Escobar.
A pesar de derrotar a Suiza, el cotejo perdido ante Estados Unidos dejó a los sudamericanos fuera de la copa del mundo.
Luego de la frustración, los futbolistas colombianos regresaron a su país. El clima era de total desilusión, teniendo en cuenta que las eliminatorias habían sido claramente de una gran performance.

Lo más doloroso llegaría 10 días más tarde: El artífice de aquel gol en propia meta, Andrés Escobar, se encontraba en la puerta de una discoteca en Medellín. Luego de un cruce de palabras con un fanático que recriminó su falla, la vida del futbolista terminaría con 6 disparos de arma de fuego en su tórax.
Lo sucedido convulsionó a todo el país. El asesino fue condenado a 43 años de prisión, pero por una reforma legal quedó en libertad en 2005. Algunas voces cuentan que el crimen fue cometido por el gol en contra en el mundial, otras, confirman que se debió a negocios de apuestas.

Sea lo que sea, el nombre de Andrés Escobar sigue intacto y es un acontecimiento que mancha la rica historia de las copas del mundo. Hoy en día, una escuela de fútbol lleva su nombre.