CAMINO A RUSIA 2018: HOY, EL DÍA QUE PASSARELLA LE ROMPIÓ EL CORAZÓN A UN FUTBOLISTA

Queda un largo trecho, pero cada vez falta menos. Así se espera el mes de junio para que comience a rodar la pelota en Moscú y se dé inicio a una nueva Copa del Mundo. Para los lectores que recién se enteran de esta sección, en Vermouth Deportivo decidimos recopilar anécdotas, estadísticas y curiosidades que fueron sucediendo a lo largo de la historia de los mundiales. Hoy, en Camino a Rusia, relataremos el día que Daniel Passarella le rompió el corazón a un futbolista.

Dentro de poco, Jorge Sampaoli comenzará la parte más difícil de su trabajo: decidir aquellos 23 apellidos que serán parte de la delegación de jugadores que viajen a Rusia. Seguramente, como suele suceder, alguna sorpresa nos deslumbrará, porque han habido muchos casos curiosos al momento de cada convocatoria. Por eso, no podemos obviar la más recordada.

Corría el año 1998 y la Selección Argentina se preparaba para disputar el Mundial de Francia. Durante su ciclo como entrenador, Daniel Passarella contó con nombres intocables para encarar los objetivos. Algunos de sus jugadores fetiches fueron Marcelo Gallardo, Hernán Crespo, Matías Almeyda y Christian Bassedas, con quienes supo llevar adelante el Preolímpico y los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996. Justamente, fue Bassedas quien llevó la capitanía del seleccionado en aquellos torneos, por encima de otros futbolistas con dilatada trayectoria. La relación entre el director técnico y el por entonces jugador de Vélez era excelente. Bassedas había jugado casi todos los partidos por eliminatorias sudamericanas previos a la Copa del Mundo y su nombre era una fija para ser titular en Francia. Sin embargo, el 29 de mayo de 1998, el Kaiser sorprendió a todo el mundo del fútbol cuando dio a conocer la lista definitiva ¡en la que no figuraba Bassedas, su figura!

Bassedas disputando el partido ante Uruguay por las Eliminatorias Sudamericanas para Francia 1998. Foto: El Gráfico

«En la concentración venía a mi pieza y charlábamos por horas» declaró el atacante en 1999, ya con la herida un poco cicatrizada. Claro, la desilusión del delantero fue peor cuando se enteró que Abel Balbo, alejado de la Selección desde 1996, ocuparía su lugar mundialista.
La vida futbolística de Bassedas continuó con esa espina clavada hasta el final de su carrera y, aunque Marcelo Bielsa volvió a darle la oportunidad de vestir la celeste y blanca, nunca volvió a demostrar el nivel obtenido y tampoco fue convocado para estar en Corea – Japón 2002.

Historias, sucesos y curiosidades de todo tipo, son las que nos regala el fútbol. En este caso, adentrándonos en la rica historia de las Copas del Mundo.