El Rojo tenía todo cocinada y la mesa servida en Ensenada para conseguir su primer triunfo como local ante un Charro que incluso llegó a pasarla realmente mal y a perder el control de sus acciones. Sin embargo, los dirigidos por Bernardo Negro Luqui arruinaron la fiesta en la que Juan Vinaccia celebraba el primer centenar de partidos con la pilcha de Cambaceres y se alzaron con un inolvidable triunfo por 3 a 2.
Deportivo Merlo había arrancado mejor en el 12 de octubre. La tarde le caía en gracia a la visita que en el primer cuarto de hora apostaba todas sus fichas contra el arco de Nelson Insfrán e incluso lo ahogaba con un cúmulo de tiros de esquina. Pudo abrir la cuenta Miguel Graneros pero le desviaron justo la trayectoria del disparo cuando iba con destino de red y más tarde Juan José Rodríguez cortó justo cuando Brain Martín desbordaba a toda velocidad y sin marca por el flanco derecho. De a poco el local comenzó a acomodarse en el terreno de disputa y a tomar el protagonismo para borrar definitivamente a su oponente del juego.
Gustavo Mendoza tuvo el primero pero se le fue larga y Lucas Di Grazia pudo salvar con su pecho. También probó suerte Matías Presentado con un cabezazo y Gustavo Azcona con una mediavuelta, pero ambos intentos salieron desviados. A los 41 minutos, Vinaccia, figura y anfitrión de la jornada, recibió por el costado izquierdo, corrió un par de metros y sacó un zapatazo inatajable que se incrustó dentro del arco. Ganaba el Rojo y sacudía la partidad en el 12 de octubre.
El triunfo parcial hizo más gigante a los dirigidos por Fabián Lisa que antes de irse a los vestuarios tuvieron dos situaciones netas para ampliar la ventaja en Ensenada. Sin embargo un terrible bombazo de Brian Martínez dio en el poste zurdo de Di Grazia y, en la acción contigua, Azcona sacó un remate cruzado que atravesó todo el área chica sin que nadie pudiese empujar la pelota debajo del arco. A esa altura llegaba la hora del entretiempo con un Rojo que merecidamente iba a los camarines como ganador.
La complementaria prometía que iba a tener muchísimas emociones y, realmente, fue así. En la primera ocasión Mendoza exigió al guardameta del Deportivo Merlo que con sus yemas alcanzó a desviar un tiro a colocar. Cambaceres tocaba, pisaba la pelota, bailaba a su rival y al Deportivo Merlo le subía la temperatura al punto tal de llegar a los empujones que Leandro Rey Hilfer no supo como controlar.
Faltando media hora para el final comenzó la inesperada y rauda debacle del conjunto local. La fortuna le fue esquiva cuando un disparo sin demasiado peligro se desvió en Rodríguez que terminó convirtiéndose un golazo en contra. Así igualaba el Charro que volvía al juego e, incluso, 3 minutos más tarde se encontraba con un jugador de más porque el colegiado expulsó con roja directa a Martínez. Ahora el Rojo era un verdadero desconcierto y lo terminó pagando carísimo en un abrir y cerrar de ojos. A los 22 Martín puso el 2 a 1 para los del oeste y a los 24 fue Guillermo Carrizo quien estiró la ventaja que favorecía a los de Negro Luqui.
La pesadilla para el dueño de casa parecía tener escapatoria cuando a la media hora logró descontar gracias a un gol en contra que en este caso se hizo Gabriel Ferro bajo su propio arco. Pero la escasez de tiempo le terminó jugando en contra a los de Lisa que, a pesar del jugador de menos, arrinconaron a los del oeste en los instantes finales sin poder conseguir al menos un punto de los tres que aparentaban tener bien asegurados en el bolsillo.
Deportivo Merlo volvió a cantar victoria después de seis fechas y dando un vuelta un partido que realmente le era adverso. Así el Charro se emborrachó en la fiesta de Vinaccia y de un Cambaceres que pasó de la algarabía a la desazón con el 3 a 2 final. Camba, todo cambia.