Cádiz debió esperar hasta los penales para eliminar al Sporting Gijón después de un pobre partido en los noventa minutos. Pocas emociones y menos situaciones de peligro para un juego que culminó en la precisión gaditana en la tanda de las penas máximas.
Hubo más que ganas que fútbol en el primer tiempo. Y el Rojiblanco se puso las botas en El Molinón y superó levemente al equipo de La Liga. Las mejores situaciones las generó el dueño de casa que estuvo más cerca de anotar a un rival gaditano que no pateó al arco en todos los cuarenta y cinco minutos.
Si la primera mitad no fue una luz, el complemento se convirtió en un suplicio. Ni uno ni otro pudieron acercarse a los arcos y cerraron un segundo capítulo sin ocasiones de gol en los arcos. El final del juego fue para el Sporting que arrinconó a córners y centros a un elenco amarillo perdido en todo momento. Sin embargo, el partido se fue al tiempo suplementario.
En el tiempo extra, no ha sucedido demasiado y los penales fueron inevitables. Las penas máximas iniciaron con dos fallos iniciales del equipo de Gijón (Gil le ataja a Villalba y Pedro Díaz revienta el travesaño) y el conjunto gaditano mostró una gran performance anotando todos los disparos.
Asi, Cádiz eliminó al Sporting en los penales después de unos discretos 90 minutos.